17 ene. 2018

Un pedigrí - Patrick Modiano

Un pedigrí es un librito de corte autobiográfico que hasta llegar a la mitad, página arriba, pagina abajo, resulta ser poco más que una relación inacabable de nombres y lugares relacionados con los progenitores de Patrick Modiano. Más con el padre que con la madre, porque ella es una figura bastante ausente. Actriz de segunda sin instinto maternal, se pasa las semanas y los meses desaparecida en alguna gira de teatro por cualquier lugar de Europa. Que tampoco es que su padre se preocupe mucho por él que digamos, pero al menos es una figura que está algo más presente. Aunque solo para llevarlo a algún internado y librarse de él durante el curso escolar. Que durante las vacaciones ya encontrará con quien dejarlo. Albert Modiano se dedicó desde siempre al "comercio" en sentido amplio y sin más detalles. Sus actividades cayeron de lleno en el mercado negro durante la II Guerra Mundial, así que entre sus socios en las empresas de importación/exportación hay gente de todo pelaje, desde miembros de una nobleza europea venida a menos a hampones en toda regla.

Por tanto, durante 50-60 páginas desfilan ante nosotros Klaus, Geneviève, Alfred, Christos, Suzanne, George, Kiki, Jean-Louis, Ralph, Henri y muchos nombres más. Algunos con apellido, otros sin él, aunque ni los primeros ni los segundos significan demasiado para el propio autor. Unos y otros deambulan por hotelitos, pensiones, posadas y apartamentos en Les-Sables-d'Olonne, Annency, Paris, Angulema, Ginebra, Burdeos, Viena y muchas ciudades más. Cada uno de ellos merece una frase o dos. La cosa no tiene mucho sentido desde luego, pero por lo menos el autor es honesto y en un momento dado llega a reconocer que ni siquiera está seguro de que lo que está haciendo merezca la pena.

Cuando ya es adolescente (segunda mitad del libro aproximadamente), la narración se hace un poco más interesante pues se centra en la relación que mantiene con sus padres. Con cada uno de ellos por separado porque nunca han hecho mucha vida en común que digamos. Lo que relata es bastante desesperanzador y resulta admirable que Modiano pudiera mantener la salud y la cordura en esas condiciones de pobreza y desafecto de sus padres. En resumen mi sensación sobre esta lectura ha oscilado entre el estupor en la primera parte (nombres, nombres, nombres) y la indiferencia de la segunda. Pero una cosa tengo que reconocer: me da la sensación de que el relato autobiográfico de sus años jóvenes es, por su falta de definición y recuerdos, muy próximo a la realidad en el sentido de que pocos detalles más se pueden dar de unos hechos que ocurrieron 40 años atrás en el mejor de los casos. Y luego que malo o bueno, interesante o no, se lee en una sentada. Así que tampoco hay que dedicarle mucho tiempo. Más reseñas en Mis últimas lecturas, La tormenta en un vaso y Punto y seguido.

14 ene. 2018

El Ejército de los Sonámbulos - Wu Ming

La acción de El Ejército de los Sonámbulos transcurre durante la Revolución Francesa, arrancando el 21 de enero de 1793 con la decapitación de Luis XVI, rey de Francia y Navarra. Durante los dos años que abarca la trama, seremos testigos de las andanzas de varios personajes que deambularán por los agitadísimos días de la Francia revolucionaria, principalmente en París pero también en las provincias. Así pues, conoceremos a Marie Nozière, una costurera del barrio popular de Saint-Antoine/San Antonio de la capital, comprometida en cuerpo y alma con los valores de la República. A Léo Modonet, un actor pendeciero de origen italiano y nombre real Leonida Modonesi; sus problemas con la justicia lo obligarán a abandonar las tablas, con lo que cambiará a París como escenario. También seguiremos a Orphée d'Amblanc, médico y filántropo especializado en la novedosa e indescifrable técnica del magnetismo animal. Y por último el escurridizo caballero de Yvers, procedente de la antigua nobleza de la provincia interior de Auvernia, monárquico, antirrevolucionario y mesmerizador de pocos escrúpulos. Las vidas de unos y otros se irán encaminando durante El Terror para confluir en tiempo y espacio en el segundo aniversario de regicidio.

Como viene siendo habitual en su trayectoria, el colectivo Wu Ming ha vuelto a publicar una novela en que una trama de ficción se encaja en unos hechos históricos reales. La técnica y el formato es marca de la casa y la han empleado para producir obras tan admirables como Q (cuando aún firmaban como Luther Blissett), Manituana o 54, que hasta hoy mismo era mi favorita pero que una vez terminada ésta ya no estoy tan seguro. El desarrollo del argumento es impecable y adictivo a más no poder. Hay acción de capa y espada. Hay un fondo de reivindicación social muy coherente con el momento en que transcurre la historia, pero que también está muy alineado con el ideario de estos autores. Y hay misterio con elementos fantásticos, todo ello dentro de un contexto histórico real que está documentado al detalle. Tanto es así, que una vez finalizada la novela se incluye a modo de epílogo un resumen de lo que se sabe de los personajes tras el punto final, recopilándose para ello todas las fuentes de archivo que se han manejado.

No voy a negar que hay muchos elementos propios de los best-sellers, que es algo que suele pesar en contra pero que aquí se compensa con la originalidad y la impecable ejecución de las ideas que se plasman. Para empezar son casi 600 páginas, pero los abundantes diálogos hacen que la lectura sea muy ágil. Otro factor que ayuda a que las páginas pasen con rapidez vertiginosa es que los capítulos son relativamente cortos y además alternan subtramas, no solo de los actores principales que he enumerado sino de algunos otros secundarios de peso, así que aunque no hay cliffhangers te quedas siempre con ganas de saber más de todos ellos. En resumen, como entretenimiento me ha parecido perfecto y como ejercicio de ficción, asombroso. Totalmente recomendado si os apetece pasarlo estupendamente. De paso y sin esfuerzo podréis refrescar vuestros conocimientos sobre uno de los acontecimientos históricos más significativos de la historia de Europa. Para alguien como yo, que siempre he sido un negado para la asignatura de Historia, leer algo así es un placer. Tenéis más reseñas en Je dis ce que j'en sens, Un libro al día y Els orfes del seynor Boix (en catalán), en todos los cuales sale muy bien parada.

10 ene. 2018

Rendición - Ray Loriga

En un futuro próximo que poco se aleja de nuestro presente, un país indeterminado lleva más de diez años manteniendo una guerra de la que no tenemos muchos detalles contra un enemigo del cual no sabemos gran cosa. El protagonista era un jornalero de orígenes humildes, pero por su dedicación y entrega llegó a convertirse en el capataz de la pequeña granja en que trabajaba. Tras la muerte del propietario se casó con su viuda, una mujer mucho más culta que él y de buena familia, aunque venida a menos en lo económico. Un día reciben la orden de evacuar la comarca para ser reubicados en una nueva y misteriosa ciudad transparente, donde ya han sido realojados la mayoría de sus compatriotas. El viaje no estará exento de dificultades y revelará muchas miserias humanas, pero la llegada a esta urbe increíble pondrá de manifiesto que su gobierno ha conseguido crear un entorno prácticamente ideal para la convivencia, con la seguridad, la salud, el trabajo y el bienestar garantizado para todos los ciudadanos. Sin embargo nuestro hombre no termina de estar convencido al 100%. Conociendo como conoce al ser humano, se planteará -no sin razón-, si será posible vivir así el resto de sus días.

Por lo visto Ray Loriga ha tenido la mala suerte de ser de ese tipo de escritores que no admiten medias tintas: o te gusta o lo detestas. Yo soy de los del primer grupo: Loriga me ha gustado desde que leí Tokyo ya no nos quiere allá en el lejano año 2000. A pesar de ser uno de sus fans incondicionales (al menos hasta el momento), puedo entender las críticas a su estilo. Admito que su escritura a veces es densa. También que los mensajes que transmite y la forma en que lo hace le dan un aire a redicho que a mucha gente le genera un rechazo visceral. No voy a decir que no es así, sin embargo yo he conectado muy bien con sus historias desde el primer momento tanto en la forma como en el fondo. Ahora bien, si pertenecéis al por lo visto numeroso grupo de lectores que lo detestan y vais descartar Rendición por razones tan banales como su pose de rock-star, que es seguidor del Real Madrid, que usa un nombre que no es el que consta en la partida bautismal, su malditismo pasado de moda o cualquiera de las críticas que se suelen hacer a su persona y que nada tienen que ver con su calidad literaria, siento deciros que os vais a perder una novela excelente.

Ray Loriga ha compuesto una distopía que destaca por sus angustiosas características kafkianas: los protagonistas son peleles de un Estado que oculta y manipula información. Les presenta bajo amenazas lo que supuestamente son soluciones a los problemas de esa sociedad y obliga a sus ciudadanos a sufrir un conflicto armado cuyas razones nunca han tedido claras y por el cual deben entregar a su hijos y perder todo lo que ha significado algo para ellos. Paralelismos con la realidad actual se pueden establecer todos los que queramos y más. La ciudad transparente donde todos nuestros actos están continuamente expuestos a la vista de todo el mundo, ¿qué es sino una alegoría de la exhibición voluntaria que hacemos de nuestra existencia en las redes sociales? Desde luego a mí no me puede parecer más acertada. Y cómo no, el rechazo a esa perfección y control orwelliano te significa inmediatamente como disidente, como elemento no deseable en ese nuevo orden. Nuevo orden magníficamene simbolizado en Julio, un crío que la pareja protagonista adopta como propio tras aparecer desorientado y herido frente a su casa, y que les acompañará en su viaje a la ciudad transparente.

En cuanto a la prosa, en esta ocasión el autor madrileño usa un lenguaje muy sencillo para adaptarse al registro que esperaríamos del protagonista/narrador en primera persona, que como bien nos recuerda en cada ocasión que se tercia, es una persona poco cultivada. Lo cual, por otro lado, no le resta capacidad para ver el porqué de las cosas, así que los análisis y conclusiones que compartirá con nosotros son tan acertados como las que podría extraer un erudito, aunque están expuestos bajo un hábil disfraz de simpleza que en mi opinión tiene mucho mérito. No voy a ocultar que el desarrollo también tiene sus imperfecciones: ciertos mensajes se repiten en exceso y la trama se resuelve en la página final, como si de una película de M. Night Shyamalan se tratara (aunque esto último más que un problema es cuestión de preferencias personales). Lo mismo me da, a mí no me ha molestado lo más mínimo porque la historia me ha encantado. La verdad es que no podía haber empezado mejor el año. Este libro va de cabeza a mis preferidos de cualquier género y época por derecho propio desde ya. Tenéis más reseñas en Libros y literatura, Críticas literarias Regina Irae y Un libro al día. Aviso que son no son tan entusiastas como la mía y que en muchos de los puntos negativos que señalan no andan desencaminados. Pero si me ha tocado ser incondicional de Loriga lo seré con todas sus consecuencias, entre las cuales está minimizar sus defectillos, ¡faltaría más!

6 ene. 2018

Cuentos completos - Kingsley Amis

Si mal no recuerdo, el volumen de Cuentos completos de Kingsley Amis publicado maravillosa y preciosamente por Impedimenta incluye un total de 24 relatos cortos a cargo de sí, el padre del popular -al menos en este blog-, Martin Amis. En el epílogo, que en realidad apareció originalmente prologando la edición británica de 1978 de toda su narrativa breve, el escritor se encarga de aclararnos que esto es todo lo escribió en este formato, sin contar con una pieza titulada 'El rinoceronte sagrado de Uganda' que no aparece por atípico, signifique eso lo que signifique.

Los temas que trata son variados: ciencia-ficción, ya sea con toques de humor o con crítica política de fondo; terror, tanto sobrenatural como romántico; tramas policiacas, bélicas, de misterio; etc. También hay algunas recreacciones ficcionales, ya sea sobre cuestiones históricas (famosas batallas del ejército británico) o literarias (el matrimonio de la poetisa Elizabeth Barrett Browning), que ya solo por lo lo fieles que son a la realidad conocida, merecen una mención especial. Como curiosidad añadida, hay dos series de relatos que comparten la misma temática, contexto y personajes. Una de ellas está ambientada en una unidad de Señales del Ejército de Su Majestad durante la II Guerra Mundial, y la otra trata de los viajes en el tiempo de un grupo de aficionados a la enología. Mis preferidos han sido una original y breve ucronía sobre la forma en que los EEUU entraron en contienda en la II Guerra Mundial ('1941/A'), y una preciosa historia de terror romántico sobre vampiros redactada en modo epistolar ('Ver el sol').

Para no ser muy dado a escribir cuentos, según el propio Amis -padre- reconoce, la verdad es que los que llegó a crear no le quedaron nada mal. Quiero decir, están bien construídos, son entretenidos y de desarrollo lineal y sencillo, dicho todo ello en el mejor sentido posible y sin dobleces. La única pega que he encontrado es que los relatos son británicos hasta decir basta. Los personajes, los argumentos, las situaciones todo es UK. UK por aquí, UK por allí, siempre UK, nada más que UK, ¡viva UK, viva! No me tiembla en pulso al teclear que a mí enfrentarme a 576 páginas de UK porque UK y claro que UK me cansa. Mucho. A pesar de que su biografía se encarga de recordarnos que nuestro hombre procede de la clase obrera, todos sus relatos rezuman flema y pompa británica, con su diferencias de clases, su colonialismo, su imperialismo decimonónico, la gloria de sus escritores, Miss Pembelton que tras cabalgar un par de horas con su caballo por los alrededores de su cottage en West Anglia se detiene en el pub a tomar una pinta de stout, etc. etc. Para que luego digan del chovinismo francés, uno lee esta antología y se extraña de que el mapamundi no aparezca centrado en el Reino Unido. En fin, para elogios sin par, y qué bien escribe Sir Kingsley, y qué fino humor, ironía y mordacidad gasta bla, bla, tenéis todos los grandes medios y revistas culturales on-line que se os puedan ocurrir; por suerte en Un libro al día son un poco más críticos.

31 dic. 2017

Fuego en las entrañas - William Golding

Termina el año 2017 y termino con él el último volumen de la 'Trilogía del mar'  de William Golding. Se podría decir que Fuego en las entrañas es tan prescindible como la segunda entrega. Es curioso, pero a pesar de todas las pestes que eché al reseñarlo, Ritos de paso es el único libro de la serie que me ha dejado un buen recuerdo en cuanto a trama elaborada y con un desarrollo bien trabajado. Otra cosa es que desde mi punto de vista tuviera ciertos fallos de credibilidad, pero desde luego los dos tomos finales no son más que una agotadora retahíla de correrías en alta mar en el maltrecho buque que ha de llevar a los protagonistas a Australia.

Para el joven Edmund Talbot, el tramo final de su viaje por mar y su llegada a Sidney (más exactamente y por aquel entonces a Sydney Cove) supone la culminación de su crecimiento personal y entrada en la vida adulta. Así, forja una estrecha relación de amistad y de camaradería viril marinera con el teniente Summers, el segundo de a bordo original. El recién llegado teniente Bénet, procedente del Alcyone (ver Cuerpo a cuerpo), se destaca como una mente brillante que ayuda a reparar con éxito los masteleros rotos mediante una atrevida y peligrosa técnica ideada por él. Esto le gana el favor del capitán, quien lo toma como su hombre de confianza, provocando que el tándem Talbot/Summers se enfrente con él. Por otro lado, la admiración y atracción que tanto Bénet como Talbot sienten por la señora Prettiman no hace sino exacerbar las diferencias entre ambos. Esta trama emocional donde se entremezclan amor y odio se ve salpimentada por relatos extenuantes sobre la navegación y sus complicaciones. Los problemas para hallar la latitud. Las tormentas. Los suministros en progresiva escasez. Los icebergs. La calma chicha. En fin, capítulos y capítulos que por momentos hacen que la narración caiga de lleno en la novela de aventuras y que a mí personalmente me han parecido inaguantables. Bueno, como todo el libro, ¿a quién quiero engañar?

No voy a seguir hablando de la llegada del buque a Australia; ni del reencuentro de Talbot con su amada, la señorita Chumley; ni del golpe de suerte del protagonista que resolverá su delicada situación económica; ni de la mofa con que él mismo se toma la jerga naútica y sus enrevesados términos para definir las partes del barco. Hay muchas subtramas, algunas de las cuales se resuelven forzadamente, así que, ¿para qué seguir? Por poner punto final a esta pérdida de tiempo, insistir en que con el primer volumen sobra para una vida entera. Si la presencia de críticas en la blogosfera es indicadora del interés que una novela despierta en los lectores, el hecho de que no haya podido encontrar ninguna de los tomos segundo y tercero permitiría avalar mi afirmación anterior, o al menos levantar ciertas sospechas sobre la calidad de los mismos.

25 dic. 2017

Expedición a la Tierra - Arthur C. Clarke

Expedición a la Tierra es una recopilación de relatos cortos de Arthur C. Clarke. En total se incluyen once piezas de narrativa breve escritas entre finales de los 1940s y principios de los 1950s (ver ficha de la Tercera Fundación para más detalles). Los temas que tratan y el contexto de los cuentos son los habituales de la Edad de Oro de la Ciencia-ficción y comprenden la colonización del sistema solar, guerras interplanetarias y/o intergalácticas, exploración de los confines del universo, las posibilidades de la energía atómica, etc.

Hay que reconocer que para un lector actual la presencia de ciertos elementos especulativos resulta demasiado añeja y juega en contra de los textos: los marcianos, los océanos de la luna terrestre, las ciudades venusianas, etc. La componente belicista resulta agotadora, sin embargo su presencia es totalmente comprensible pues apenas había terminado la II Guerra Mundial y estaba recién estrenada la Guerra Fría. El antropocentrismo es, como no cabía esperar de otra forma, atroz: aunque Clarke acepta que existen otras especies inteligentes en el universo, que vistas las ideas de otros autores de la época ya su pone un logro, en casi todos los casos han reproducido el modelo fisiológico humano. Y las que no lo han hecho, se muestran en clara desventaja competitiva frente a las antropomorfas. Por no hablar de la superioridad moral que otorga siempre al ser humano, que interviene y modifica las especies inteligentes (humanos/humanoides en estadios evolutivos primitivos) a su favor, en aras de mayor gloria de la humanidad. También resulta inevitable torcer el gesto ante los cierres con giro inesperado, un elemento imprescindible que imponían las editoriales y revistas de la época.

Un inconveniente más sutil pero también habitual en las obras del género escritas en aquellos años es que a pesar de situar la acción a cientos de miles, incluso millones de años en el futuro, las acciones y reacciones de los protagonistas se rigen por parámetros y estándares de mediados del siglo XX. A mi esto me resulta bastante cargante. Puedo entender que el escritor necesite tocar la fibra sensible de sus lectores y para ello tire de recursos que le son conocidos, pero no me entra en la cabeza que un individuo que llega a la Tierra después de varias eras geológicas y cuando ya es un planeta desértico y estéril, se ponga a divagar sobre la antigua belleza y verdor del planeta azul cuyo esplendor solo ha conocido mediante archivos históricos y documentación al respecto. Lo siento pero desde el punto de vista emocional carece de coherencia.

De todas formas los relatos no han envejecido demasiado mal. En ese sentido es de mucha ayuda que Clarke otorge la importancia justa y desarrolle con rigurosidad pero sencillez los aspectos científicos y tecnológicos involucrados en la acción. En global y a pesar de tanta objeción en los dos párrafos anteriores, no puedo negar que la lectura me ha dejado cierto poso a satisfacción nostálgica. También como curiosidad de interés, el último relato que se podemos leer, 'El centinela', fue el germen de su posterior clásico 2001: Una odisea espacial. Tenéis más reseñas en La ruta de los libros y El solitario de Providence. Ambas incluyen un breve resumen de la trama de cada cuento.

21 dic. 2017

Años de indulgencia - Fernando Vallejo

Pongo hoy punto final a 'El río del tiempo', la serie autohagiográfica de Fernando Vallejo, término que derrocha sorna y que acuñado por él mismo, aparece en esta cuarta entrega: Años de indulgencia. Por refrescaros un poco la memoria, recordad que hay cinco volúmenes pero que sin saberlo empecé por el último, Entre fantasmas.

No hay grandes sorpresas en cuanto al desarrollo del texto. De nuevo asistimos a una serie de recuerdos redactados con poca o ninguna linealidad donde el autor narra los acontecimientos que vivió cuando tenía veintimuchos años. Abarcan el periodo de tiempo tras su vuelta a Colombia desde Roma, donde curso estudios de cine (ver Los camimos a Roma) y los años que pasó malviviendo en Nueva York con su hermano Darío y un amigo común, Salvador. El rasgo biográfico más destacado de estos años fue su deseo de dedicarse a dirigir películas. Para su desgracia solo pudo filmar algunos documentales para el Instituto Colombiano de Desarrollo Social en Bogotá, porque en la Gran Manzana no se acercó al celuloide ni por asomo. Los acontecimientos se suceden sin orden ni concierto entre un país y otro. Ahora está registrando la pobreza de los arrabales de la capital de Colombia y en el siguente párrafo entrando a unos famosos baños turcos gays de Nueva York. No me ha pillado por sorpresa por supuesto: ninguno de los volumenes anteriores (tampoco el posterior) se ha caracterizado a nivel narrativo por seguir una secuencia temporal de los hechos. Por lo demás, Vallejo divaga y reflexiona como es habitual en él, haciendo exhibición vanidosa de esa personalidad y esa lengua tan incontenible que tiene. En el texto no fallan sus típicas diatribas, ya sean racistas, anticatólicas, antinatalistas o contra Colombia y su violencia endémica. Se alternan eso sí con párrafos donde nos deja ver algunas facetas más amables de su carácter: muestras de afecto a su familia y amigos, alegatos animalistas y antiantropocentristas, etc.

A modo de resumen de toda la serie, no cabe duda de que se trata de una autobiografía muy poco convencional. Tiene cierta coherencia cronológica en cada volumen pero carece de linealidad en el desarrollo. Y se exponen tanto acontecimientos personales como un ideario que no resulta fácil asimilar. En esos momentos Fernando Vallejo puede llegar a hacerse muy cargante. En otros sin embargo no puedo evitar estar totalmente de acuerdo con él, sin importar que un par de frases atrás alguna de sus ideas me hubiera llenado de indignación. Pero bueno también es verdad que todos somos un poco así, ¿no? Cada uno tenemos nuestra propia cosmovisión y rasgos de personalidad mejores y peores, Tanto es así que es casi imposible que encajemos al 100% con alguien, no digo ya caer bien a todo el mundo. Tenéis una reseña muy interesante en Letras libres, donde además de este libro comentan La puta de Babilonia. Por cierto, se me olvidaba: como ya indicó en la tercera entrega, en la cuarta el escritor colombiano-mexicano vuelve a mencionar sin tapujos que ha matado a dos personas. Ahí lo dejo.
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