28 jun. 2014

Mentiras de Verano - Bernhard Schlink

Mentiras de Verano es una colección de relatos cortos en la que Bernhard Schlink se esfuerza en buscar conflictos en situaciones de lo más cotidiano donde en mi opinión, no hay forma de encontrarlos. Los resultados, por forzados, son algo irregulares. La mayoría de ellos juegan con un contexto de 'alemán exiliado temporalmente en Nueva York por razones laborales' que me ha resultado cargante. Quizás tenga algo de autobiográfico, pero yo, que nunca he tenido ni la más mínima intención de vivir en Nueva York, no he podido conectar con la idea para nada. Con todo y eso hay dos-tres que no están mal del todo.

  • 'Temporada baja'. Chico alemán rozando los cuarenta y segunda flauta en una importante orquesta de N.Y.C. conoce a chica rica con algo más de cuarenta durante unas vacaciones. Al europeo le crea conflicto dejar su modesta vida, humilde pero autosuficiente, y marcharse a vivir con la acaudalada heredera, no porque le de miedo trasladarse un mundo que le queda grande (económica y socialmente) sino porque echará de menos esa existencia sencilla que se ha construído. Yo esta situación no llego a entenderla, aunque, ¿quién soy yo para juzgar?
  • 'La Noche en Baden-Baden'. Historia de amor y desamor de una pareja a distancia. Ya se sabe, pareja de fuera, contento cuando viene y contento cuando se va. Llevan ya muchos años así y ninguno de los dos está satisfecho con nada. Ni con el tiempo que pasan juntos ni con el que están separados. Él coquetea con otras, ella le espía el e-mail, el móvil y todo lo demás. La relación evidentemente no llega a ninguna parte pero es que tampoco va hacia ningún sitio. Para estar así mejor no estar con nadie, pero claro, esa es mi opinión personal.
  • 'La Casa en el Bosque'. Escritor alemán de poco éxito casado con una escritora estadounidense de mucho éxito. Dejan New York porque la vida allí era muy estresante y se trasladan a una casuca muy mona en el campo donde ella escribe una gran obra gracias al apoyo incondicional de su marido (que cuida de todo, la casa, la cocina, la pequeña, etc.). Él desarrolla una obsesión patológica por acaparar a su mujer y su hija y hace unas cuantas tonterías del tipo 'quiero y no puedo' a resultas de su inseguridad. Una versión muy light de Misery, sin gracia y sin credibilidad.
  • 'Un Extraño en la Noche'. Breve relación entre dos alemanes desconocidos en un vuelo trasatlántico entre N.Y.C. y Frankfurt a. M. Uno es un aburrido profesor universitario de teoría del tráfico (¿existe un campo de la ciencia más árido que la teoría del tráfico?) y el otro un prófugo de la justicia con una rocambolesca historia que incluye: secuestro de su novia por un diplomático kuwaití, posterior descubrimiento de una posible trata de blancas, la novia que escapa, la novia que muere accidentalmente, las sospechas de homicidio, etc. Insostenible.
  • 'El último Verano'. Un profesor de universidad jubilado y con osteosarcoma reúne a su familia en su maravillosa casa junto a un lago de ensueño para pasar el último verano feliz. Tiene preparado un cóctel de fármacos para quitarse la vida apaciblemente en el momento en que los dolores sean insoportables. Todo esto sin decir ni palabra a su familia, pero su mujer lo descubre y se produce un giro inesperado. Este no está mal.
  • 'Johann Sebastian Bach en Rügen'. Relación paterno-filial que nunca ha ido bien y que uno de los hijos pretende mejorar pasando unos días con su padre en un mini festival de Bach en la isla de Rügen. ¡Ay, la familia! ¡Cuánto daño puede llegar a hacer una familia! Otro que salvo de la quema.
  • 'El Viaje al Sur'. La abuela está harta de su familia. De los hijos, de los nietos, de su ex-marido. Hace un breve viaje con una de sus nietas para reencontrarse con su verdadero amor, de quién huyo por sus dudas y falta de decisión. Emotivo pero poco creíble. Con todo y eso, como aún me queda algo de ilusión en el corazoncito reconozco que me ha gustado, más que nada por el acto de redención que realiza die Oma.
Al margen de los conflictos algo forzados y de las temáticas aburridas que ya he señalado, otra de las dificultades de los textos viene por parte de la prosa del autor alemán. Está perfectamente construída pero es fría, aséptica, milimétricamente elaborada a base de una ordenación impecable de elementos gramaticales. Lo bueno es que se lee sin dificultad alguna, lo malo es que transmite la  misma emoción que una guía telefónica. Tenéis más reseñas de este libro en Lecturas rasantes, Sobre libros y algo más y Todo Literatura. Sólo el segundo se atreve a ser un poco más crítico con la calidad de algunos cuentos.

24 jun. 2014

Plan D - Simon Urban

Llegué a Plan D mediante impulsos viscerales y sin tener ni idea de qué hay detrás, como casi siempre. El trío de filias personales que aglutinaba era irresistible: germanofilia, Ostalgie y ucronía en el mismo lote, ¿cómo iba a decir que no a algo así? Pues bien, una vez terminado no me queda más remedio que confesarme: Ich habe noch einmal ein Fehler gemacht. Sí, he vuelto a equivocarme.

Plan D es una novela negra que transcurre en 2011 en un mundo alternativo en el que la RDA y el muro de Berlín siguen existiendo. Pero para mi desgracia la trama criminal está llena hasta las trancas de los tópicos más chuscos del género. Y mira que con el contexto ucrónico daba para algo completamente diferente. Pues no, prácticamente la mitad del texto (de casi 500 páginas) gira en torno a la atormentada soltería de Martin Wegener, el capitán de la VoPo protagonista, y a su actual no-relación con su ex, la triunfadora Karolina, alta ejecutiva en el Ministerio de Exportación de Energía y Economía de Tránsito. Yo no soy muy de novela negra, lo poco que he leído que esté claramente dentro del género ha sido Patricia Highsmith y la trilogía londinense de Jake Arnott. Patricia Highsmith describe la psicopatía y los delitos más obtusos como nadie. Y Jake Arnott hizo que gansters maricas y skinheads poblasen sus obras. Así que me temo que no estaba preparado para enfrentarme con una narración que juega hasta el aburrimiento con la autocompasión y la autodestrucción a través de las múltiples variaciones del clásico 'Karo yo te amaba con locura y te perdí por pensar con la polla'. Llamo a Karo para oir su voz. Le envío un SMS a Karo. Karo, tú no lo sabes pero me gusta cuando me llamas al móvil y lo tengo en modo silencio porque imagino que la vibración es tu mano acariciando mi rabo. Y además tu boca está junto al móvil, a solo unos centímetros de mi glande mediante ondas GSM. Karo, Karo, Karo. Te necesito, Karo. He llorado todo lo que un hombre puede llorar por una mujer, Karo, y después he llorado más aún. Karo, sin tu coño no soy nada. Karo, tus tetas (la derecha algo más grande que la izquierda) me insuflaban vida y ahora ya no soy más que un pichafloja. Solo cuando estoy borracho tengo valor para arrastrarme hasta tu portal y pedirte que vuelvas conmigo, Karo. Karo esto. Karo lo otro. Karo lo de más allá. En fin, así todo el rato.

Sobre la trama estrictamente noir, bueno pues no está del todo mal. Una mezcla de misterioso asesinato de posible trasfondo político, grupos terroristas, la Stasi y sus secretos, agentes dobles, cooperación interalemana, etc. Entretenida aunque muy ligera, para mi gusto le faltan muchos grados de perversión hasta llegar a ser buena. Tampoco me parece que Simon Urban se haya partido los cuernos para desarrollar la ucronía. En lugar de Reunificación, en 1989 hubo una Revitalización en la RDA, entendida como un ligero aperturismo y relajación de los elementos de control del estado, cuya medida estrella fue la reforma absoluta de la Stasi. Los personajes mediáticos y los políticos -que son personajes reales- he de pensar que están correctamente elegidos. No puedo precisar más porque nunca he destacado a la hora de proyectar la actualidad alemana de 1989 hacia un futuro alternativo, pero vamos, que con el glosario explicativo que se incluye al final da que pensar que es así. Por lo demás, el Muro sigue en pie, el Palast der Republik también,  se añaden unos cuantos detalles de occidentalización en la Alexanderplatz (hoteles y publicidad en pantallas gigantes) y en la Torre de Televisión. Ah bueno y los Trabis han desaparecido y han sido sustituidos por los Phobos. Un ejercicio de invención ucrónica bastante pobre si lo comparamos por ejemplo con El Sindicato de Policía Yiddish de Michael Chabon, quien por cierto parece ser uno de los autores preferidos de Urban.

Resumiendo, lo que comunmente se conoce como pérdida de tiempo. Para compensar mi mala crítica, os dejo tres donde están encantados con la novela: Universo la Maga ('He disfrutado del humor sardónico y del hastío de esta novela, pero también de su honestidad', dice la reseñista), Athnecdotario incoherente ('thriller de alto nivel', se llega a leer en la misma)
o Fantífica (a destacar la reseña en sí como un ejemplo de manual de cúmulo de despropósitos).

20 jun. 2014

Relatos fugaces - Manuel Arduino

A finales del 2013 la barcelonesa Editorial Foc se puso en contacto con Das Bücherregal para ofrecerme algunos de sus lanzamientos en formato electrónico. Yo accedí encantado porque a nadie le molesta un regalo y es ahora, seis meses después cuando por fin he encontrado el momento para leer uno de los dos libros que me enviaron: Relatos fugaces de Manuel Arduino. Me he decidido por este y no por Miss O'Ginia 2.0 y otras parafilias normales porque también contactaron con Palimp de Cuchitril literario, quien mucho más formal que yo, lo reseñó hace un par de meses. Desde aquí mi agradecimiento a esta editorial por interesarse en este recoleto blog y por los dos volúmenes enviados.

Me da la impresión de que Relatos fugaces es mi primer libro de microrrelatos. La verdad es que si llego a saber que se trataba de este formato literario habría intentado optar a que me enviasen otro. Parto de la sensación existente en el inconsciente coletivo de que es un subgénero difícil, que no aporta gran cosa y con un riesgo muy alto de no decir nada. Aunque tenga la ventaja de leerse en un chasquear de dedos. La gran mayoría de los 33 cuentos incluidos en el libro ocupa menos de una página, media en la mayor parte de los casos, así pues entiendo yo que esto son microrrelatos en toda regla. La temática general no es fácil de precisar, son cuentos con un gran contenido de absurdo, sin trama, construidos a base de fogonazos que se van aunando uno tras de otro hasta llegar (en un pispas) a un final que en la mayor parte de los casos ni fu ni fa. Los textos no solo son ligeros por ser cortos, sino porque además están plagados de diálogos. Diálogos con referencias oníricas inaprensibles pero algunas de ellas consiguen imágenes verbales de cierta belleza, aunque desde luego fuera de cualquier contexto. En fin, no tengo mucho más que decir, tres de los microcuentos me han gustado, se trata de tres textos que tratan temas concretos: el dolor de una ruptura en 'Te llamo para decirte', la triste vida de los exiliados en 'Los Exiliados' o la muerte en clave humorístico-vomitiva en 'Al Final del Viaje'. El resto sinceramente no lo he pillado, si es que había algo que pillar. Por cierto, las ilustraciones que acompañan a cada relato son una cucada a cargo de Sandra García.

He echado un vistazo a la blogosfera pero no he encontrado otras reseñas. Así que estamos en una de esas ocasiones en que el apartado final dedicado a otras críticas queda lamentablemente desierto.

16 jun. 2014

Crímenes bestiales - Patricia Highsmith

En Crímenes bestiales Patricia Highsmith cambia sus habituales devaneos con la psicopatía criminal para otorgar a 13 animales la posibilidad de vengarse de los abusos y malos tratos a que los someten sus dueños humanos. La cosificación y el utilitarismo que anula la individualidad de los animales y el derecho a tener sus propios intereses al margen de los del homo sapiens, recibe por tanto un justo desquite al mismo nivel de crueldad con que operan los hombres. Ahí va la lista de cuentos:

  • La absolutamente última actuación de «Corista»
  • La venganza de «Djemal»
  • Allí estaba yo, cargando con Bubsy
  • La mayor presa de «Ming»
  • La muerte de la temporada de trufas
  • La rata más valiente de Venecia
  • El caballo máquina
  • El día del ajuste de cuentas
  • Notas de una cucaracha respetable
  • «Eddie» y los robos del mono
  • Los hámsters contra los Webster
  • «Harry», el hurón
  • Paseo en chivo
A nivel literario no destacan por nada especial, me han parecido correctos -que ya es- y para de contar. De hecho el formato se repite en casi todos: exposición del maltrato, muchas veces con torturas que solo niños o individuos psicológicamente muy enfermos serían capaces de llevar a cabo, desarrollo del plan de venganza, ejecución de la vendetta por parte del animal. Algunas veces son algunos humanos con algo de más sensibilidad los que fuerzan un desenlace desgraciado. La verdad es que mis sensaciones mientras los leía eran contradictorias. Por un lado pena, mucha pena por los animales porque se reflejan muy bien los abusos constantes que padecen, incluyendo aquí cuestiones como la reclusión en zoos o la cría instensiva de ganado que hablan muy bien de la capacidad observadora y crítica de Ms. Highsmith. Por otro lado satisfacción de que al menos por una vez y aunque sea ficción, los animales tienen opción a plantar cara al ser humano en igualdad de condiciones, aunque eso suponga ponerles a su despreciable altura. Finalmente en alguna ocasión y debido a la brutalidad de algunos finales, en un primer momento no me ha quedado más remedio que empatizar con el ser humano, aunque tras recapacitar un instante me he rendido a las leyes del karma y he encontrado justo y necesario el dolor provocado. Para más reseñas, Lo que leo y Biblioteca errante. En el primero no ha gustado, en el segundo sí.

12 jun. 2014

Cuentos Completos III - Philip K. Dick

Revisando mi lista de posts he comprobado que llevaba casi un año sin leer a Philip K. Dick, en concreto desde agosto de 2013 (evidentemente la reciente biografía de este autor a cargo de Emmanuel Carrère no cuenta). ¿Posibles causas de esta dejadez? Saturación, así de simple. Uno se puede llegar a cansar de repetir la misma retahíla de adjetivos -encabezados por dickiano- post tras post. A estas alturas cualquier aficionado a Dick sabe que sus temáticas y sus recursos estilísticos son recurrentes. Así pues, aun a pesar de que sigue siendo uno de los pocos escritores de ciencia-ficción que me gustan incondicionalmente, un alejamiento temporal era necesario para mantener viva la chispa de mi admiración. Y creo que me ha venido estupendamente porque he pillado esta tercera entrega de relatos cortos con mucha gana y además, la gran mayoría me han parecido bastante buenos. Ahí va la lista, un poco por seguir el patrón habitual en los posts de relatos cortos de incluir los nombres de todos ellos:

  • Coto de caza
  • El ahorcado
  • Algunas peculiaridades de los ojos
  • El hombre dorado
  • Y gira la rueda
  • El último experto
  • El padre-cosa
  • Un paraíso extraño
  • Tony y los escarabajos
  • Nul-O
  • Servir al amo
  • Pieza de colección
  • Los reptadores
  • Campaña publicitaria
  • La estratagema
  • Sobre la desolada Tierra
  • Foster, estás muerto
  • La paga del duplicador
  • Veterano de guerra
  • La barrera de cromo
  • Desajuste
  • Un mundo de talentos
  • ¡Cura a mi hija, mutante!
Prologado por John Brunner, un vistazo rápido a la ficha del libro en la web de la editorial nos informa de que Dick escribió los 23 relatos incluidos en este tercer volumen en poco más de un año, justo antes de publicar su primera novela a mediados de los 1950s. Este contexto nos ayuda a entender perfectamente el aire a Guerra Fría y fatalismo nuclear que destilan la mayoría de ellos. La amenaza extraterrestre es otra constante: invasiones silenciosas que van haciendo de la Tierra un planeta ocupado por taimadaos seres de otros mundos se alternan con cruentos relatos de conflictos entre humanos y aliens cuyos planetas hemos colonizado durante siglos. También hay alguno que juega con la  dificultad en distinguir el mundo que nos entregan los sentidos de una alucinación. Y la enfermendad mental desde luego: paranoia, esquizofrenia, etc. Para mi sorpresa todo ello va regado con unas críticas descaradas al estilo de vida americano/occidental. El consumismo como instrumento de control de las masas. El desprecio al diferente (mutantes) como metáfora de los conflictos raciales/sociales. La imposición de un pensamiento único y la criminalización del pensamiento crítico/alternativo. Todo ello con esa ambientación entre mid century modern y retrofuturista que tanto me gusta: grandes edificios de viviendas de hormigón, terrazas con pistas de aterrizaje, Venus y Marte reclamando un gobierno autónomo, taxis conducidos por robots, cohetes monoplaza, traslados al trabajo en transporte público aéreo, videófonos, residencias suburbanas dotadas de los mayores adelantos del hogar, precogs, telépatas, individuos con peligrosas capacidades psi...

La única pega que les puedo poner es que la mayoría de los cuentos terminan con un giro que pretende ser sorprendente y que para mi gusto, estropea todo el desarrollo de la historia. Este final, a veces pretendidamente ingenioso, otras con supuesto transfondo inquietante, no está a la altura de toda la trama que ha conducido a él, pero se puede comprender dado que los relatos se tenían que vender a las revistas y el golpe de efecto final parece un recurso obligado para ganar puntos. De los tres libros de cuentos de Dick que me he leído hasta el momento, éste me ha parecido el más coherente en contenido. Además, para mi gozo y disfrute personal, no hay ni una concesión a la fantasía y está escrito en el más puro estilo dickiano (lo avisé, es inevitable tirar de este epíteto). Tenéis otras reseñas en El Anaquel y Aula de Filosofía de Eugenio Sánchez Bravo. Esta última incluye un breve resumen de cada relato.

8 jun. 2014

Hombre lento - John M. Coetzee

Resumamos rápidamente la trama de Hombre lento a modo de comienzo. Paul Rayment, un fotógrafo de sesenta y pocos años, cierto renombre y ya retirado, es atropellado cuando iba en bici a hacer la compra. Iba o volvía más probablemente, porque tras el topetazo recuerdo la imagen de un queso derretido bajo el sol que pega en Adelaida (AU). A resultas del golpe le tienen que amputar una pierna por encima de la rodilla. Así que su vida se ve sometida a un cambio no esperado y no deseado que hará que tenga que plantearse su existencia en este planeta hasta el momento.

¿Qué trae a la palestra John M. Coetzee a través de la voz del protagonista? Muchas cosas, pero casi ninguna es plato de buen gusto. En el puesto número uno tenemos a la soledad de la vejez y el súbito papel de dependiente que asigna a todos aquellos que la alcanzan. Cierto es que en el libro se fuerza debido a una experiencia terriblemente traumática, pero entre líneas se deja ver que aunque Paul era bastante autónomo hasta el momento del accidente, a la larga todos los seres humanos estamos abocados a depender de alguien en el tramo final de nuestras vidas. Para su desgracia, el protagonista está divorciado, sin hijos y sin familia cercana (tan solo unos parientes en Francia con quienes no mantiene contacto), por tanto, debe confiar en los servicios sociales y en una enfermera/asistente que le cuide. Y aquí es donde aparece el conflicto: en su desesperación y aislamiento interior, el enfermo se enamora loca y patéticamente de su enfermera, Marijana, una profesional como la copa de un pino que procedente de Croacia, se instaló hace unos años en esta ciudad del sur de Australia junto con su marido e hijos. La angustia y el miedo se mezclarán junto con la vergüenza y la determinación a hacer que esa mujer sea suya aunque tenga que pagar un precio indigno.

El nobel sudafricano tiene un talento impresionante para expresar la desolación y confusión del protagonista. Habrá a quien le parezca un cenizo, pero yo al contrario, le agradezco la franqueza de ponernos en sobreaviso de lo que se nos viene encima. Sin caer lo más mínimo en sensibilerías, los sentimientos más complejos aparecen redactados con una prosa cristalina y certera. El golpe que supone enfrentarnos a las penas de Paul es muy doloroso, una pedrada contundente e inesperada en la cabeza. Sin embargo, a pesar de que la situación sobre la que se crea la novela es totalmente verosímil, tengo que hacer una objeción de cierto peso. Aproximadamente en mitad de la novela y sin previo aviso se incorpora un personaje nuevo: Elizabeth Costello. Sí, sí, la popular escritora de ficción que se hiciera famosa por 'La Casa de Eccles Street' a finales de los 1960s. Aparece de la nada, llama al timbre del apartamento de Paul, quien solo la conoce vagamente por ser un personaje mediático, y para sorpresa del lector, tiene conocimiento de muchos de los intereses y debilidades de todos los implicados en la acción. Su cometido es el de narrador secundario y co-protagonista a partes iguales. La escritora se erige como un catalizador metaliterario, por un lado influyendo y por otro acelerando reacciones en el protagonista que de otra forma hubiesen quedado ocultas bajo el manto de miseria que le acompaña. El porqué de su aparición, las causas que explican su conocimiento de las intimidades de los personajes, su especial interés en la vida de Paul,... Nada de esto se justifica en ningún momento. Imagino que simplemente se trata de un recurso estilístico del que se vale Coetzee. En la vida real esa función la podría haber desempeñado un buen amigo, un familiar cercano, tal vez un psicólogo... Puesto que Paul no tiene a ninguno de ellos, ¿por qué no asignarselo a una famosa novelista de ficción? Vaya, al final resulta que tampoco tengo tanto que objetar.

Libro totalmente recomendado, habida cuenta del shock que supone asimilar a la Costello. Tenéis más reseñas en El Lamento de Portnoy, Un Libro al Día y la revista Letras Libres.

3 jun. 2014

El Hombre es un gran Faisán en el Mundo - Herta Müller

La minoría que habla alemán y habitaba en la República Socialista de Rumanía intentaba conseguir por todos los medios un visado para volver al país de donde eran originarios sus antepasados. En El Hombre es un gran Faisán en el Mundo, Herta Müller, ella misma perteneciente a este grupo de rumanos germanoparlantes, nos cuenta los problemas por que pasa el molinero Windisch para hacerse con la autorización para que él y su familia, su mujer Katharina y su única hija Amalie, puedan dejar el país.

Sin duda ésta es la novela más accesible que he leído de la premio Nobel del 2009. Como en las anteriores, la acción transcurre en un entorno rural bajo la dictadura comunista de Ceaucescu. Hay pobreza, abusos de poder, y difíciles relaciones familares con maltrato incluído, sin embargo el lenguaje empleado en los pasajes más dolorosos no es tan explícito, con lo cual se evitan las náuseas a pesar de enfrentarnos a inenarrables manifestaciones de maldad. Al igual que los padres de la autora, Windisch y Katharina pasaron varios años en campos de trabajo soviéticos, experiencia que marcará sin remedio su futura relación matrimonial tras ser liberados y retornar a su pueblo. Por otro lado la descripción del entorno social de los protagonistas nos muestra a una población terriblemente ingnorante, factor que los representantes del gobierno e iglesia aprovechan para abusar descaradamente de los lugareños necios, incultos y supersticiosos, temerosos ya sea del Estado o de las fuerzas sobrenaturales.

Compuesta a base de capítulos breves en forma de relatos cortos independientes, la prosa de Frau Müller es muy descriptiva y se caracteriza principalmente por frases simples yuxtapuestas: sujeto + verbo + predicado. Por tanto la lectura es muy fácil y a pesar de la brutalidad de muchos de los hechos narrados, he de agradecer el giro delicado, casi poético, que he detectado en la redacción esta obra en particular. Eso, o bien es que ya estoy tan preparado para esta escritora que el tormento que suponen sus historias ha dejado de afectarme, que también podría ser. Más reseñas en Solo de Libros, El Destilador cultural y en el Taller de Lectura de Liliana Costa, ésta última particularmente extensa.
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