28 nov. 2015

Adiós a Berlín - Christopher Isherwood

Aunque yo he leído una edición de la típica colección con 'lo mejor de la literatura del S.XX' o similar, encima de segunda mano y comprada al peso en mi reciente visita a {LQ}, para resumir la trama de Adiós a Berlín recurro en esta ocasión a la ficha de la editorial Acantilado, que la ha actualizado con una nueva traducción:
Christopher, un joven británico, alquila una habitación en la capital alemana e imparte clases de inglés para ganarse la vida. Este trabajo y su curiosidad de escritor en ciernes le llevarán a conocer a personajes de todo tipo y condición, como la rica heredera judía Natalia Landauer, la familia obrera de los Nowak, Otto y Peter, dos jóvenes homosexuales, o Sally Bowles, una jovencita inglesa de clase alta, seductora y extraviada —que inspiró el personaje de Liza Minelli en la célebre película Cabaret—.
El libro nos relata las experiencias de Christopher Isherwood en el Berlín de los años 1930s contadas por el autor en primera persona. Se divide en seis partes escritas a modo de relato corto, que se pueden leer independientemente, aunque comparten un contexto común que les da unidad global. El autor nos pasea por la que probablemente fue la capital más animada de la Europa de entreguerras, y mientras lo hace nos cuenta historias sobre las personas que va conociendo. Tenemos todos los estratos sociales representados, hay diversidad sexual y también seguidores de todas las ideologías políticas. Desde judíos adinerados de clase alta a familias alemanas de clase obrera, pasando por compatriotas y vividores que se buscan la vida como buenamente pueden.

Evidentemente estamos ante un impagable retrato del periodo histórico 1930-1933, un documento fidedigno de cómo el nazismo pasó de ser una amenaza al partido que rigió el país. Como novela es entretenida y muy fácil de leer, una prosa muy ágil y directa, muy descriptiva y con bastantes diálogos. Se da cuenta de ella en poco más de una sentada. A modo de curiosidad, la traducción de esta edición añeja de coleccionable es de Jaime Gil de Biedma, que consigue evocar muy bien el paso del tiempo seleccionando, en ocasiones puntuales, términos ya un poco anticuados. Tenéis una completísima y extensísima reseña en Revista de Libros y otra más breve en El placer de la lectura.

24 nov. 2015

A través de un billón de años - Robert Silverberg

A través de un billón de años es una novela de ciencia-ficción con elementos de aventura y crecimiento personal tan vana e intrascendente que de interesar a alguien supongo que será a lectores sin criterio. El libro está relatado en forma epistolar por Tom Rice, un recién titulado en arqueología de poco más de 20 años. Se trata de uno de los componentes de una expedición arqueológica multiespecie -aunque liderada por los seres humanos- que a mediados del S. XXIV parte rumbo al planeta Higby V, donde hay pruebas constatadas de que existe una gran cantidad de restos de la desaparecida civilización de los Superiores. Mediante el registro de sus experiencias en unos cubos grabadores en 3D, Tom pretende mantener informada a su hermana melliza Laurie, una telépata que vive postrada en una cama de hospital. Por supuesto el equipo hace un hallazgo espectacular en este remoto planeta, lo cual les lleva a contactar con un robot creado por los Superiores, quien les revela que eran conocidos como los Mirt Korp Ahm. Viajando por toda la galaxia y con ayuda de este robot siguen haciendo más y más descubrimientos que harán que sus nombres queden inscritos para siempre en el libro de oro de la exoarqueología, también conocida como arqueología interplanetaria o exointerplanetoarqueología.

En este tour de force a través de media Vía Láctea hay temáticas para todos los gustos. ¿Queréis subtrama romántica con amor, celos, sátiros e incluso agresiones sexuales? Robert Silverberg nos la da. ¿Intrigas de poder? Ahí tenemos a los diferentes profesionales de la arqueología dándose puñaladas por una mención en una revista del gremio ¿Un combo con una visión personal de elementos habituales de la scifi? Pues sí, en un abanico que abarca desde la Esfera de Dyson hasta referencias homenaje a las amputaciones y miembros sintéticos de Limbo. ¿Controvertidos temas sociales como la discriminación o los prejuicios? También los hay, ya sea proyectados sobre las nuevas especies inteligentes descubiertas en los próximos 3 siglos o directamente reflejados en los personajes humanos y los androides. ¿Religión? ¿Filosofía de baratillo? ¿Antropocentrismo? A mansalva. Seremos una especie joven en términos astronómicos, pero nuestros logros tecnológicos nos permiten cuestionar la idoneidad de una civilización extinta que no creía en el crecimiento continuado.

La semana pasada me volví a acercar a La Casquería [LQ] del mercado de San Fernando en Lavapiés y me pertreché de un buen puñado de libros de segunda mano. El primero que he leído es esta pamplina del mismo autor de esa fulaña llamada El hombre en el laberinto. Aún siendo el de hoy un libro que no aporta nada, me ha parecido bastante más entretenido y llevadero que aquella pomposa y aburrida historia donde se combinaba el relato de una partida de videojuego de plataformas con un quiero-y-no-puedo de intriga política. Como no he encontrado ninguna reseña de esta novela en la blogosfera, para que podáis conocer otras opiniones os remito a los comentarios que hacen los usuarios de La tercera fundación en su ficha correspondiente.

20 nov. 2015

El color prohibido - Yukio Mishima

Shunsuké Hinoki es un viejo y reconocido escritor que pasando ya de los 60, ha dejado de publicar y mantiene su popularidad a base de reediciones de antologías de toda su obra. Durante unas vacaciones conoce a una joven admiradora que no ha cumplido ni los 18 años, Yasuko, con quien mantendrá el contacto al volver a Tokyo y de quien se enamorará, pues el reputado autor ha sido siempre muy mujeriego. Sin embargo, a lo largo de los años ha desarrollado una misoginia brutal, ya que nunca ha sido muy agraciado físicamente y se considera maltratado y humillado por el sexo femenino. La chica resulta estar comprometida con Yuichi Minami, un joven de veintipocos años extremadamente atractivo, guapo, de sonrisa arrebatadora y... homosexual. Shunsuké le conoce durante unos días que la joven pareja pasaba en la costa con la intención de conocerse más intimamente. Yuichi, desesperado por su incapacidad de desear a Yasuko, se confiesa al escritor a la primera oportunidad. El anciano entonces trama una venganza contra las mujeres en general y dos en particular, en la que implica a atractivo Yuichi con la promesa de ayudarle a reconducir su vida gracias a la experiencia que le otorgan los años (y a una sustanciosa aportación económica a la dote si se casa con Yasuko). Entre ambos se crea un vínculo muy intenso y a partir de ahí se desarrolla una trama en la que se combina la revancha personal de Shunsuké y la inmersión de Yuichi en el ambiente gay del Tokyo de la postguerra y finales de la ocupación aliada.

El color prohibido es una novela ligera pero de desarrollo y longitud excesiva para lo que tiene que contar. Ya en el breve prólogo nos advierten que no es de las mejores obras de Yukio Mishima. Quizás esto predisponga un poco al posible lector, pero es cierto que muchas de las intervenciones que nos llegan por boca del Shunsuké rezuman cierta pendantería y falta de credibilidad, debida muy probablemente a que están saliendo de la pluma de un escritor de 25 años. Muchísimo más plausibles me han parecido las partes en las que Yuichi toma el protagonismo. Todas las inquietudes, vivencias y preocupaciones de un joven gay que empieza a relacionarse con sus iguales tienen un matiz de autenticidad que hacen pensar que esta obra tenga mucho de autobiográfica. Tampoco creo que esto levante mucha polvareda a estas alturas, la sospecha de su posible homosexualidad siempre ha perseguido a este japonés.

Lamentablemente la trama se alarga bastante más de lo necesario, con capítulos en los que, bien asistimos a aventuras sexuales de Yuichi con camareros, estudiantes o adinerados empresarios, bien se preparan o culminan las venganzas de Shunsuké con ayuda del anterior. El problema no es que no entretenga, es más bien que no hay cohesión en el texto. Igual se retoman hilos argumentales que dábamos por cerrados, que quedan abandonados a su suerte otros que aún estaban por terminar. A pesar de que en esta ocasión el lirismo habitual que le caracteriza no se aprecia en toda su intensidad, sigue siendo un gustazo leer a Mishima y disfrutar de esas imágenes tan poderosas que consigue evocar con su prosa. Más reseñas en Algún día en alguna parte y en Trotalibros. Los dos resaltan que por momentos se nota la inexperiencia del autor, aunque el primero lo hace con unos aires de suficiencia que en mi opinión, hacen que la crítica pierda valor.

16 nov. 2015

Escapada - Alice Munro

Cada vez me gusta más Alice Munro. Este es el tercer libro suyo que leo y si ya con los anteriores me quedó clara su maestría con los relatos cortos, en Escapada nos ofrece 8 exquisitos bocados que dejan una increíble sensación placentera por exponer las relaciones humanas tal cual son. Y es que la premio Nobel canadiense exponen sin tapujos las pequeñas miserias que componen la vida del ser humano medio. Vistas individualmente, esas mentiras, esos engaños o esas muestras de ingratitud no llevarán ante los tribunales a quien los perpetra ni al hospital o la tumba a quien los padece. Sin embargo, son una muestra fidedigna de la cobardía y las inseguridades de quien los lleva a cabo, y del dolor que el egoismo puede infringir en quien las sufre. Vistas en conjunto, dibujan perfectamente la esencia del lamentable homo sapiens estándar. La especie que se sitúa en la cúspide de la evolución queda retratada por individuos rastreros y miserables, que a base de enfrentarse contínuamente a otras personas rastreras y miserables acepta vivir en una despreciable miseria cotidiana. Como suele ser habitual en las reseñas de libros de relatos, ahí van los títulos:

  • Escapada
  • Destino
  • Pronto
  • Silencio
  • Pasión
  • Deudas
  • Desencuentro
  • Poderes
Tampoco quiero dar la impresión de que los relatos son cenizos, aunque sí les sobrevuela un cierto tono amargo. En todos ellos hay momentos alegres, ilusión por lo que el futuro nos depara, nuevos comienzos, etc. Pero los lastres familiares son devastadores, la cotidianeidad es demoledora, y los años pasan y la suma de experiencias personales presenta un saldo global negativo. Sin embargo hemos llegado a él a base de acumular pequeños importes, con lo cual no nos sorprende que las multiples traiciones nos hayan conducido a la soledad y el aislamiento, al contrario, terminan siendo la única salida lógica para mantener la cordura.
"Todo se malogró en un día, en un par de minutos, y no a trancas y barrancas, riñas, esperanzas y pérdidas, como a la larga suelen malograrse las cosas. Y, si es verdad que por lo general las cosas se malogran, ¿no es mejor cortar por lo sano?" ['Desencuentro']
En mi opinión ése es el tono que transpira todo el libro: si consideramos la vida como una batalla, los derrotados siempre seremos nosotros. De nuevo las protagonistas de los textos son mujeres, y de nuevo cada historia que nos cuenta tiene un halo de credibilidad que consigue que devoremos cada relato para saber qué les va a ocurrir. Como curiosidad, 'Destino', 'Pronto' y 'Silencio' nos acercan al mismo personaje femenino en tres momentos muy diferentes. A nivel técnico podríamos destacar que a esta autora le gusta jugar con el tiempo, con el paso del tiempo, pudiendo apoyarse puntualmente en flashbacks y flash-forwards que se integran con una naturalidad pasmosa en el relato. También recurre al intercambio epistolar para aportar variedad a la narración, algo que ya había comprobado en ocasiones anteriores. Resumiendo, por el momento y en espera de leer lo que aún aguarda en mi estantería, este es mi libro preferido de Ms. Munro. Totalmente recomendado si os gusta leer historias reales aunque sea a través de personajes de ficción y si queréis confirmar mediante la literatura que nadie es del todo bueno ni del todo malo, sino todo lo contrario. Más reseñas en Strange Library y Arqueología del punto de vista.

11 nov. 2015

Ciudad maldita - Arkadi y Boris Strugatski

Los protagonistas de Ciudad maldita son ciudadanos muertos en la Tierra que aparecen en un extraño enclave urbano en donde toman parte de un misterioso experimento social. Nadie sabe cuánto tiempo lleva desarrollándose este Experimento. Nadie sabe tampoco cuál es su objeto, qué teoría pretende demostrar o que engaño quiere refutar. Unos misteriosos Preceptores parecen estar al cargo, sin embargo en sus pocas interacciones con las cobayas humanas no se puede decir que proporcionen mucha información a los participantes. Hombres y mujeres de diferentes nacionalidads y épocas (aunque siempre del S. XX y principalmente víctimas de la II Guerra Mundial), se encuentran de pronto conviviendo en esta gran urbe, desempeñando tareas de diferente perfil y requisitos intelectuales y físicos. Basureros, conserjes, periodistas, jueces, ministros, consejeros gubernamentales. El libro cuenta la historia de un grupo reducido de habitantes de la ciudad a lo largo del tiempo. Se divide en seis partes, separadas cada una de la siguiente por un intervalo de tiempo indeterminado en el que han ocurrido sucesos de importancia para los protagonistas. Estos eventos, no obstante, no se desarrollan. Con cada nueva sección simplemente asistimos a un nuevo contexto en donde sus efectos son ya una realidad constatada en sus vidas. En ese sentido sigue una estructura muy similar a la empleada en Stalker. Picnic extraterrestre.

La ciudad está llena de enigmas. Para empezar está limitada al oeste por un barranco interminable y al este por una enorme pared vertical amarilla que se pierde en el cielo. Al norte hay un desierto aparentemente inexplorado. Al sur campos de cultivo, ciénagas y selvas. El sol se enciende y apaga en el firmamento con la precisión de la maquinaria de un reloj suizo; la noche no tiene estrellas. Una invasión de monos babuinos que se asientan en sus límites crea el caos entre los habitantes. Grandes zonas con aspecto de haber sido el centro de actividad en el pasado, lucen ahora semiabandonadas y devoradas por la vegetación, aniquiladas por los efectos del tiempo. Por la noche un misterioso edificio de ladrillo rojo aparece en calles y plazas al azar, quien entra en él desaparece para siempre. Para cada habitante de esta ciudad, el resto de sus conciudadanos habla su idioma materno.

En el prólogo que acompaña a la edición de Gigamesh ya nos adelantan el carácter simbólico de la novela, de la abundancia de críticas soterradas, de sutiles comparaciones entre los totalitarismos (independientemente de su color político), de las referencias metafóricas a Stalin. El contexto de censura en que se gestó la novela nos hace entender que Arkadi y Boris Strugatski no tuvieron más remedio que escribirla de esta forma. La narración es misteriosa e inquietante por momentos, pero por desgracia es también bastante incomprensible. El texto me ha parecido tan alegórico, tan de sentidos ocultos, que he tenido que hacer lecturas doble-triple-cuádruplemente anidadas para intentar sacar algo en claro. De lo poco que he podido entrever, yo diría que se trata de mostrar al individuo como un elemento indefenso, maleable, controlable;  víctima de la manipulación gubernamental y pelele de los estamentos de poder (que sean del tipo que sean, a efectos de las víctimas no son tan diferentes). Como corolario, percibo una crítica despiadada al sinsentido de la existencia y al antropocentrismo, que no deja de ser común a otras novelas suyas. Destacaría también el trasfondo kafkiano de toda la trama, con ese Experimento insondable, asfixiante, onmipresente. Aunque la historia está repleta de imagenes poderosísimas fruto de una imaginación desbordante (o no tanto, la existencia de mundos artificiales tras la muerte ya se le había ocurrido a Philip J. Farmer), de manera global y para mi gusto es una lectura bastante decepcionante. No es la primera vez que me quejo de novelas en que el autor encubre tanto el mensaje que básicamente, te pasas todo el tiempo intentando averiguar qué narices querría decir. Habrá quien disfrute con ello pero a mi no me va, ¡qué se le va a hacer! Más reseñas en El sitio de ciencia-ficción y la revista The Cult. Los primeros van en mi línea; los segundos se deshacen en elogios pero tampoco es que entren en mucha profundidad, es más bien una sarta de lugares comunes donde aclarar, lo que se dice aclarar, no se aclara nada.

7 nov. 2015

Sí - Thomas Bernhard

El protagonista/narrador en primera persona de vive recluído en una casa en un poblacho infame de la Austria rural más despreciable y abominable. Buscando el aislamiento para progresar en un trabajo de investigación relacionado con los anticuerpos, ha ido perdiendo el contacto con la comunidad científica en particular y con el resto del mundo en general. Su única vía de escape con ese aislamiento atroz que le lleva intermitentemente a la depresión y le amenaza con la locura y el suicidio es Moritz, el corredor de fincas que le vendió la casa semiderruida que con los años ha conseguido hacer habitable de nuevo. Tras pasar tres meses sin tener contacto con nadie y en un último intento de huir del espanto en que se ha convertido su vida, visita a su único amigo para sincerarse con él exponiéndole su situación. Durante esta charla, que más bien parece una acusación, los Suizos hacen también una visita a Moritz. Se trata de una pareja madura que acaba de trasladarse al pueblo tras comprar un terreno húmedo, frío, desapacible, en el cual quieren construir una casa donde ¿disfrutar? de la jubilación. El protagonista de pronto se libera temporalmente de su dolor al comprobar que esta pareja, especialmente ella, que no es suiza sino persa, representan un nuevo punto de apoyo: personas cultas, instruídas e inteligentes que le pueden ayudar a hacer su existencia no ya más soportable, sino incluso agradable. Sin embargo, a través de la amistad que establecen y con el conocimiento más profundo de estos nuevos personajes, se irán revelando sorpresas que demostrarán que no es oro todo lo que reluce.

Retomo a Thomas Bernhard con una novela corta de la extensión de los relatos autobiográficos, así que no sé muy bien si he acertado con la etiqueta. Como podéis comprobar el argumento toca las obsesiones habituales del austriaco. Por el lado personal nos habla de penurias, de la soledad, la locura, la depresión, el envecimiento, la muerte... especialmente la muerte. Por el lado social de nuevo la profunda repulsión que siente por Austria y sus habitantes, su incultura, su ignorancia, su brutalidad, su crueldad. Estilísticamente nos encontramos con las habituales repeticiones y frases cíclicas que tan características son de su obra. A pesar de lo desmoralizadores que son los temas que trata, la lectura es bastante ágil (esos anidamientos sintácticos no son tan enrevesados como en otras ocasiones) e incluso se permite algún que otro golpe de humor, muy ácido y muy negro, pero humor al fin y al cabo.
"[...] por esa conciencia de no hacer otra cosa que ir hacia la muerte y porque sabemos lo que eso significa, intentamos disponer de todos los medios posibles para apartarnos de ese conocimiento y así no vemos en este mundo, si miramos bien, más que personas ocupadas continua y perpetuamente en ese apartamiento."
Bernhard realiza un análisis despiadado de la realidad. No deja títere con cabeza en sus observaciones sobre el individuo, la sociedad y las instituciones que se amparan en sus miserias. La relación que une al protagonista con los Suizos, que se aventuraban como redentores de su tormento, se descubre en realidad como una desdicha más en una lista interminable de miserias que le acompañarán mientras viva. Y qué decir del final, en mi opinión otro de esos cierres inmejorables que rubrica a la perfección el texto, dejandote aniquilado y renovado a partes iguales.

A veces pienso que este interés mio por la literatura más desgarradora, donde solo hay dolor y desgracia, tienen algo de patológico. Y de hipócrita también, porque es fácil aproximarse a la inmundicia humana desde un libro, cómodamente tirado en el sofá, ¿verdad? Pero luego recapacito y recuerdo que en casi todos los gestos diarios de mi interacción con el resto de la humanidad se despliegan estrategemas puramente egoistas e interesadas, cada una al nivel que permite el tipo de relación que me une con cada individuo, y a las mayoría de las cuales terminas siendo inmune. Aún así día tras día me veo expuesto a ellas. Es cierto que también hay cariño y sinceridad a veces, probablemente lo único que compensa el resto de la jornada, pero en global, ¿cuánta basura nos vemos obligados a tragar diariamente y a qué ridículo clavo ardiendo nos aferramos para no dejarnos arrastrar por la desesperación? Por eso necesito a Bernhard, porque me hace ver que mi interés malsano en despojar al ser humano de su máscara de humanidad no es una obsesión personal, sino lo único que me mantiene cuerdo. El autor austriaco no tiene pelos en la lengua, nos deja muy claro que esa patética visión ególatra y triunfalista del antropocentrismo que flota en el inconsciente colectivo es simple y llanamente mentira. Más reseñas de esta maravilla, que por cierto que la podéis conseguir por 10 euricos de nada en la nueva colección Edición Limitada de Anagrama, en El hundimiento de Kovalski y La periodica revision dominical. A destacar, no obstante, el vapuleo que recibe en Lecturas comentadas. No deja de ser curioso como un mismo texto provoca sentimientos tan encontrados a lectores diferentes.

4 nov. 2015

Luz virtual - William Gibson

Chevette Washington es una joven mensajera que opera en San Francisco. Tras una entrega en un hotel de lujo acaba por casualidad en una fiesta que se está celebrando en otra planta de ese mismo hotel. Su aspecto y su ropa hacen que destaque en ese mar de riqueza y opulencia, lo cual llama inmediatamente la atención de un tipo que pulula por allí. Este individuo intenta ligar con ella, pero ella lo rechaza y en un acto un irreflexivo provocado probablemente por la frustración, le roba unas gafas de sol antes de marcharse. Berry Rydell es un joven policía de L.A. al que las cosas no le salen bien. Apenas unos meses activo en el cuerpo y tiene una desafortunada intervención en un incidente con un drogadicto que provoca su expulsión del cuerpo. De ahí pasa a la seguridad privada, donde también es víctima accidental de una jugarreta a las pocas semanas de servicio y de nuevo al paro. Así que a modo de favor para compensarle por lo ocurrido, le proponen un trabajo en San Francisco. Aparentenmente se trata solo de hacer de conductor de un tal Lucius Warbaby, alguien a quien se recurre cuando se quieren resolver asuntos digamos "delicados" en los que no se puede implicar ni siquiera a una agencia privada de investigación. Y cómo no, al Sr. Warbaby le han encargado recuperar... ¡bingo! Las gafas robadas.

Luz virtual es una novela negra que se desarrolla en un futuro próximo y en un interesante contexto con ligeros tintes distópicos, fundamentados sobre todo en una importantísima brecha socioeconómica a causa del capitalismo salvaje. También una serie de desastres medioambientales y catástrofes (principalmente terremotos), que han asolado por ejemplo California y Japón, han provocado una reconfiguración del mapa político terráqueo. Se trata de la primer volumen de la denominada Trilogía del Puente, llamada así debido a que el Puente de la Bahía entre San Francisco y Oakland juega un papel importante en la trama. Tras el seísmo y la construcción de un túnel alternativo al mismo, la estructura fue abandonada por las autoridades locales y se convirtió en un refugio para las capas más desfavorecidas de la sociedad, así como de todos aquellos que se oponen al sistema y se niegan a ser controlados por él.

En retrospectiva sorprende el poco peso que William Gibson concedió a la telefonía móvil en el futuro que imaginó. De igual forma, otorgó a los mundos virtuales y a la realidad aumentada un peso y una presencia inexistente aún a fecha de hoy. Pero a pesar de que no siempre consigue acertar en muchas de sus predicciones tecnológicas, hay que reconocer que la atmófera general en la que trascurre la historia resulta muy verosímil, pues la construye con unas mínimas especulaciones sobre la situación existente en el momento de su escritura, a mediados de los 1990s, alguna de las cuales se han demostrado muy acertadas. Por lo demás, la trama noir no es demasiado compleja. El argumento es bastante más fácil de seguir que cualquiera de las novelas de la Trilogía del Ensanche. Nada de deidades vudú virtuales, ni pseudofilosofías místico-digitales, ni viajes alucinantes por un ciberespacio cuya descripción resulta bastante difícil de comprender. La acción me ha resultado especialmente creíble por incluir especulación inmobiliaria, paraísos fiscales, grandes corporaciones con cientos de ramificaciones, cárteles de droga, corrupción, etc. etc. En resumen, una lectura no muy profunda pero adictiva y entretenida. Curiosamente no hay muchas reseñas de esta obra del padre del cyberpunk en la blogosfera; de lo poco que he encontrado y más que nada para que tengáis otra opinión os remito a El jardín del sueño infinito.
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