22 ago. 2017

Confusión de sentimientos - Stefan Zweig

Después de pasar un semestre loco en Berlín durante su primer año en la universidad, el joven Roland decide, a instancias de su padre, trasladarse a una universidad muy prestigiosa pero situada en una ciudad pequeña. El propósito de este cambio es, evidentemente, alejarse de la tentaciones nocturnas para poder centrarse en los estudios. En este otro centro de enseñanza se matricula en literatura extranjera, quedando totalmente arrobado por la personalidad y conocimientos de su profesor de literatura inglesa. Entre el catedrático maduro y el estudiante se establece una relación maestro/discípulo muy íntima, hasta tal punto que el entusiasmo y admiración del joven convencen al erudito para que aborde su eterno y nunca realizado proyecto de escribir un ambiciosa obra sobre Shakespeare y el teatro, titulada La historia del Teatro del Globo. Sin embargo a medida que el vínculo entre ambos se hace más estrecho, el profesor empieza a tener un comportamiento errático y tan pronto es amable y atento un día, como desagradable y distante al siguiente. Esta volubilidad de carácter desespera a Roland, quien idolatra a su mentor. Cuando lo consulta con la esposa de éste, mucho más joven que su preceptor y que apenas se comporta como tal, pues se conduce siempre con él de manera indiferente y formal, no obtiene más que evasivas, aun cuando es obvio que la mujer no se sorprende lo más mínimo por lo que está pasando. Una vez terminada la primera parte del libro, que Roland está transcribiendo a medida que su maestro dicta, la situación entre ambos se vuelve insoportablemente tensa, lo cual forzará al catedrático a revelar una vergonzosa verdad sobre sí mismo que en realidad es un secreto a voces para todos quienes le rodean.

Confusión de sentimientos es otra de esas historias intemporales sobre la relaciones humanas que tan bien se le daban a Stefan Zweig. En esta ocasión el novelista opta por un enfoque biográfico, haciendo que sea el protagonista quien a sus 60 años rememore y relate en primera persona una agridulce historia de devoción que nunca ha confesado a nadie, pero que le marcó de tal forma que le decidió a emprender él mismo la docencia. Una vez más el autor austriaco consigue transmitir a la perfección las sensaciones que nos embargan cuando nuestros sentimientos se ven vapuleados. El texto capta a la perfección la ingenuidad, la sorpresa y la estupefacción que la ambigua relación que se establece entre el pupilo y el mentor causa en el primero. De igual manera, lo que debido a su propia inocencia permanece oculto a Roland, se manifiesta evidente al resto de personajes, quienes por prudencia, discreción y decoro solo se atreven a mencionarlo mediante alusiones e insinuaciones. Porque queridos lectores, digámoslo a las claras: el profesor estaba locamente enamorado del estudiante. Sí, sí, enamorado hasta las trancas de un muchacho atractivo, atento e inteligente que le profesaba una admiración sin igual. Y claro, la homosexualidad en 1927, fecha de su publicación, no era plato de buen gusto. Más bien todo lo contrario: era fuente de oprobio, de vergüenza; sinónimo de depravación, de marginalidad, de criminalidad; objeto de burla, de humillación, de persecución policial. Bueno, poco más o menos como en 2017 en el 95% de países del mundo. Sin embargo resulta asombroso el tratamiento tan respetuoso y comprensivo que hace Zweig del pecado nefando en esta novela corta. Demuestra una habilidad pasmosa para por un lado, decir sin descubrir, y por otro, para captar todos los matices asociados a un hecho que todavía hoy, puede causar un profundo trastorno tanto en los individuos como en sus familias.

En fin, tampoco puedo añadir mucho más sin repetir lo que vengo diciendo de cada novela o relato que leo de este malogrado autor. Admito que su prosa y sus formas son tan correctas que pueden parecer un pelín cursis y demodé en ocasiones, pero los méritos superan con creces esa ligera rigidez que a veces destilan sus textos. Por lo menos desde mi punto de vista. Tenéis más reseñas en Lectura y locura, La tormenta en un vaso y El placer de la lectura. Por cierto,  visto el secretismo con que todos los blogs o incluso las notas de contraportada de la edición de Acantilado tratan la cuestión principal del libro, tengo la impresión de que igual he destripado la esencia de la trama. Me ha dado por curiosear otros libros de Zweig publicados por esta misma editorial y no se muestran tan discretos resumiendo el argumento (véase Ardiente secreto, Carta de una desconocida o El amor de Erika Ewald), así que no termino de entender esa repentina prudencia y recato en la información.

18 ago. 2017

Los caminos a Roma - Fernando Vallejo

Le toca el turno hoy a la tercera entrega de la autobiografía semificcional de Fernando Vallejo. Los caminos a Roma se centra en los años que pasó en Europa (mediados de los 1960s diría yo) aprendiendo cine. Su objetivo inicial era estudiar en el Centro Experimental de Cinecittà en Roma, pero como conseguir una plaza era muy complicado, quiso probar suerte también en el Idhec (Institut des hautes Études Cinématographiques) de París y en la Escuela de Cine de Madrid. A la parisina no llegó a presentar su solicitud y en la madrileña hizo las pruebas de acceso pero no fue admitido. Una y otra fueron excusa eso sí para pasar una temporada en la capital de Francia por un lado, y recorriendo España como turista por otro. Finalmente tuvo la suerte de ser uno de los pocos seleccionados para cursar estudios en la escuela de cine de Cinecittà.

Este es el volumen menos interesante de los que llevo leídos hasta el momento. No es que sea aburrido, pero Vallejo está bastante contenido y comedido para lo que es habitual en él. No se recogen apenas exabruptos liberales procapitalistas, su correrías amorosas con jovencitos europeos apenas se mencionan, no se recrea en diatribas sobre la violencia en Colombia, la arrogancia de España o los males causados por la iglesia católica. Entonces, quieras que no, el ritmo pierde fuelle. Como puntos a destacar de todos los temas tratados, me quedo con dos. Por un lado, el autor juega de nuevo con la incertidumbre entre realidad y ficción incluyendo detalles procedentes de su imaginación en una obra que es supuestamente autobiográfica. O eso quiero pensar, porque de no ser así, resulta que el colombiano asesinó a dos personas durante su estancia en Europa. En primer lugar nos cuenta que envenenó a Madame Bernadette, la dueña de la pensión donde se hospedó en París; en segundo, empujó al abismo a un turista norteamericano con quien compartió camino por su ruta española tras un forcejeo cuando cruzaban un puente. ¿Será otra boutade de este escritor, quien ya sabemos es de gatillo fácil (verbal, por supuesto) y gusta de escandalizar? Seguramente, aunque yo desde luego no pondría la mano en el fuego por él.

El otro aspecto que me ha resultado especialmente emotivo es la muerte de su abuelo (materno, si mal no recuerdo). El relato de esta experiencia de fallecimiento de un familiar cercano resulta conmovedor, ya que de nuevo Vallejo demuestra el gran amor que le tenía. Eso sí, no importa que fuese su abuelo y que ya no esté para defenderse, el difunto es objeto de una de las escasas pero aún así más contundentes y vitriólicas reflexiones antinatalistas que caracterizan el pensamiento de este escritor:
Hombre abuelo, en mi modesta opinión viviste de cabo a rabo equivocado. Buen hijo, buen padre, buen esposo, buen hermano, buen abuelo, toda tu bondad ante tu error, el pecado esencial, queda valiendo un pepino: pasaste por la vida perpetuándola, prodigándola, decidiendo por otros sin consultar, sin la mínima consideración por mí ni los que vinieran, y cosa que en extremo me molesta, sin la mínima originalidad, como un pobre eslabón más en la cadena ciega. Por eso estás muy bien donde ahora estás, en el cielo de los tontos tras el limbo del olvido.
Cosas así me hacen volver a su obra, a pesar de sus pegas, que también las tiene. Apenas hay reseñas de este librito en la blogosfera, alguna he encontrado pero no me ha convencido. Por tanto, en esta ocasión, no puedo sugerir otras opiniones.

14 ago. 2017

Niñatos - Rick Veitch

Los cuatro superhéroes que velan por la seguridad de Slumburg (Pensilvania) desde que True-Man desapareció misteriosamente buscan nuevos acompañantes, ya que a sus anteriores pupilos adolescentes los acaba de masacrar el supervillano Doctor Blasfemia. Con ayuda del ambiguo Padre Dunn de la parroquia de Saint Bingham, Visón Nocturno, Ama Lunar, King Rad y Juez Jurado reclutarán respectivamente a Cody, Shannon Brown, Karlo y Beau King como sus nuevos acólitos. Los jóvenes aprendices se enfrentarán a un duro entrenamiento para poder dar la talla en sus puestos, pero aún más duro será descubrir que la principal preocupación de los  superhéroes dista mucho de ser impartir justicia y que además, carecen de todos los ideales y principios éticos que les motivaron a formar parte de sus equipos.

Con Niñatos finaliza la trilogía en que Rick Veitch desmonta las historias de superhéroes, que incluye también El Uno y El Maximortal, ambas reseñadas recientemente en este humilde blog. Sin duda esta entrega me ha parecido la mejor por varios motivos. El primero es un guión despiadado que descubre y critica las vergüenzas del mundo del cómic. Para ello toma varios temas que estaban de rabiosa actualidad en el sector en el momento en que lanzó la serie (1990-1991) y los retuerce sin compasión para exponer sus miserias sin que quede lugar a la duda. Hablamos aquí del uso mercantilista de los personajes y la sobreexplotación comercial de los mismos, la búsquedad del morbo fácil dando a los superhéroes características polémicas (homosexualidad, drogadicción, feminismo misándrico, etc.), la naturalidad con que se admite la violencia y la tendencias fascistas, tan habituales en ellos, etc. En segundo lugar están las técnicas narrativas empleadas, especialmente cuando el autor divide cada página doble en cuatro y usa cada una de estas secciónes de 1/4 para desarrollar paralelamente las tramas de cada uno de los protagonistas. Y para finalizar, aunque los personajes sean arquetipos hiperbólicos cuya principal intención es denunciar lo anteriormente expuesto, tengo que admitir que me han encantado todos y cada uno de ellos. Visón Nocturno, abiertamente gay y depredador sexual de jovencitos; Ama Lunar, luchadora feminista y castradora de machitos; King Rad, adicto a todo tipo de sustancias; Juez Jurado, racista y supremacista blanco; y por supuesto el Doctor Blasfemia, un psicópata terrorífico sacado de una pesadilla BDSM. Por no hablar de las múltiples referencias/homenajes a clásicos del género, que he pillado hasta yo que apenas lo he tocado de refilón o bien a través de adaptaciones a la gran pantalla (Batman, Wonder Woman, etc).

En el apartado gráfico estamos ante una obra en tinta negra muy en la línea de las anteriores, aunque mucho más detallista y cuidada. El feísmo del comix-underground que ya venía usando en los anteriores volúmenes se reduce en esta ocasión a algunas expresiones faciales de espanto de los personajes. También abundan las viñetas con cuidadas escenas urbanas y arquitectónicas que imprimen un logrado ambiente distópico y desasosegante a la narración. En definitiva, un cómic totalmente recomendado. Tiene algunas alusiones a 'El Maximortal' pero se puede leer independientemente sin ningún problema. En Entre cómics tenéis un análisis estupendo que no os deberías perder, a pesar de que no hayan quedado muy convencidos del conjunto, y en Zona negativa otro más.

10 ago. 2017

Desayuno de campeones - Kurt Vonnegut

El escritor Philboyd Studge, a punto de cumplir 50 años y con necesidad de experimentar una catarsis dado lo crítico de la edad que se aproxima, decide redactar una novela en la que uno de sus personajes más populares, Kilgore Trout, un oscuro autor de ciencia-ficción, se embarque en el primer acto de reconocimento de su ignorada carrera literaria. Trout es invitado por Eliot Rosewater, probablemente el único aficionado y conocedor de su abundantísima y super desconocida obra, a la inauguración del Centro para las Artes Mildred Barry en Midland City. En esta perdida ciudad de Indiana se topará por casualidad con Dwayne Hoover, director de un concesionario de Pontiac, quien en medio de lo que apunta a una grave crisis nerviosa, devora una novelucha de Trout cuyo protagonista es el único hombre con libre albedrío del Universo. Todos los demás son robots puestos ahi por dios como parte de un experimento de conducta en que el sujeto a estudiar es él, lectura que Dwayne en su delirio interpreta como dirigida a sí mismo, lo cual terminará de romper los pocos vínculos que mantenía con la realidad con resultados calamitosos.

¡Qué gozada volver a leer a Kurt Vonnegut! Desayuno de Campeones es una novela escrita en 1973 que mezcla sátira y comedia negra. Se trata de un texto divertidísimo, metaficcional y autorreferencial en donde yo destacaría los inteligentísimos juicios que emite nuestro hombre sobre la ridiculez y ruindad del ser humano. Las guerras, la manipulación de los gobiernos, el racismo, la distribución de la riqueza, la devastación del medio ambiente o el agotamiento de recursos provocado por la superpoblación son expuestos como un producto de la falta de consideración y previsión de los hombres para con sus congéneres y el planeta. Y de todo esto hace más de 40 años. Quiero decir, se trata de temas que actualmente están día sí, día también en las noticias, pero que en 1973 Vonnegut ya tuviera tan claro cuáles son los verdaderos problemas de la sociedad que hemos creado me resulta impactante. Y encima los describe con esa habilidad única que le permite señalar las mayores vergüenzas de nuestra especie mientras te hace reír, ya sea desde el absurdo, el disparate o con glosiosos momentos de humor soez. ¡Bravo! ¿Que digo bravo? ¡¡¡Bravísimo!!! Tenéis más reseñas en Destripando terrones, muy extensa, y en Los inRockuptibles, que es tan solo un poco menos breve que la mía.

7 ago. 2017

El maestro y Margarita - Mijaíl Bulgákov

Un misterioso mago e hipnotista de extraordinarias habilidades, diríase que sobrenaturales, irrumpe en la vida cultural moscovita de los años 1930s. Los primeros en toparse con él son el director de la prestigiosa revista literaria Massolit y uno de los poetas que escribe en la misma. Sin apenas dilación, una serie de acontecimientos trágicos de resultados funestos empiezan a suceder: el director de la publicación fallece decapitado por un tranvía tras resbalar junto a las vías; el poeta, devastado por la escena que acaba de contemplar, es ingresado en un sanatorio psiquiátrico. A éstos se suma una interminable serie de inexplicables y graves accidentes que tiene lugar tras la única actuación de Voland, que así se llama el nigromante, en un teatro de la capital soviética. En el sanatorio donde es ingresado el poeta conoceremos a otro desgraciado residente: se trata del maestro, así sin más nombre ni apellidos. Es un escritor novel que entró en una terrible depresión tras ver como el establishment literario rechazaba una ambiciosa novela sobre Poncio Pilatos. El inédito relato, que nos cuenta cómo el quinto procurador de Judea se vio forzado a condenar a muerte a Joshuá Ga-Nozri, un filósofo pacifista, resultará estar relacionado con el turbio prestidigitador de una manera inaudita. Será Margarita, el gran amor del maestro, quien conseguirá la ayuda de ese poderoso hechicero para liberar al escritor de su infortunio, aunque ambos deban pagar un precio que nunca hubieran pensado.

Termino de leer El maestro y Margarita pensando que es una novela preciosa y extraña a partes iguales. Dividida en dos partes, en la primera asistimos a una interminable relación de macabros sucesos provocados por el taumaturgo y su oscuro séquito: Koróviet-Fagot, supuesto intérprete del artista; Popota, un enorme gato negro de habilidades humanas; Asaselo, un cruel asesino. Durante esta exposición de horrores entraremos en contacto con la realidad de la Unión Soviética, donde la envidia, la pobreza, las delaciones, las milicias populares y en definitiva, la indefensión de los ciudadanos ante el todopoderoso estado comunista, causarán más espanto que las calamidades provocadas por el mefistofélico Voland. En la segunda se desarrolla la trama de los personajes que dan título a la novela, quienes buscarán redención en el demoníaco artista.

No voy a negar que ha habido momentos durante la lectura del libro en que no sabía muy bien a qué me enfrentaba. Como ya he adelantado, toda la primera parte resulta un poco desconcertante, pues es poco más que una sarta inacabable de actos malignos descritos muy explícitamente y sin ahorrarnos ni un detalle sanguinario. Aunque el desarrollo está perfectamene hilado y saltamos de un personaje a otro con una coherencia incuestionable, son tantos los personajes secundarios que aparecen y además, globalmente tienen una relevancia tan baja, que te hace cuestionarte el porqué de su presencia. Sin embargo, a pesar de este caos, hay aspectos muy interesantes también: la vida en la sociedad soviética era terrible, eso ya lo he comentado, pero Mijaíl Bulgákov también retrata un pueblo comprometido con la igualdad y entusiasmado con todos los avances que ha logrado la revolución. El autor logra transmitir toda la ilusión y las ganas de vivir de los moscovitas (los rusos en general), a pesar de todas las dificultades a las que se enfrentan. Ahora bien, es en la segunda parte cuando la narración ha conseguido cautivarme irremediablemente. Entremezclados con unos soberbios capítulos extraídos de la novela de Poncio Pilatos, asistí atónito a una fábula de tintes fantásticos que trata del amor incondicional, del dolor y el sufrimiento, del perdón y la salvación. Todo ello escrito con un estilo pulcro, preciso, intachable, con unos diálogos ingeniosos y brillantes. En definitiva, a pesar de que por momentos la historia parece algo anárquica, es tremendamente original y deja un estupendo sabor de boca. Y os recuerdo que no soy precisamente fácil de contentar cuando se trata de celebrar las maravillas del amor, así que cuando un cenizo como yo vierte estos elogios, es porque la obra que los merece es convincente e inteligente. Si he de rendirme ante Cupido, la derrota no resulta tan humillante cuando viene provocada por un relato así de bien ejecutado. Más reseñas de esta maravilla en Confieso que he leído, Letras libres y Las lecturas de Guillermo, que os dejo tal cual en el orden en que me las ha devuelto Google.

2 ago. 2017

La krakatita. Una fantasía nuclear - Karel Čapek

El ingeniero químico Prokop, especialista en explosivos, ha sintetizado una sustancia capaz de liberar con facilidad toda la energía presente en los fundamentos de la materia: la krakatita. Atribulado por las implicaciones éticas de su descomunal poder destructivo y muy enfermo por haber descuidado su salud durante largas jornadas de trabajo, Jiří Tomeš, un antiguo compañero de estudios se tropieza con él por las calles de Praga. Le encuentra semiinconsciente y delirando, así que lo lleva a su casa para que se recupere. Sin embargo Tomeš, que es un crápula y un estafador en toda regla, aprovecha la indefensión de su estado febril para sonsacarle parte de los secretos de tan prometedor material. A partir de ese momento, la vida de Prokop se convertirá en una aventura en la que distintos gobiernos y peligrosas organizaciones secretas harán todo lo posilble para que les ceda la fórmula de tan misterioso y poderoso compuesto.

Voy a ir directamente al grano, como suelo hacer cuando estoy indignado porque considero que me han tomado el pelo. La krakatita es una novela que sobre un escaso 10% de contenido de ciencia-ficción se vende como una de las más ingeniosas y anticipatorias novelas del género a cargo del pionero europeo Karel Čapek, quién desde un concienzudo punto de vista filosófico pone de manifiesto los riesgos de la tecnología cuando se enfrenta cara a cara con la ambición humana. No contentos con ese despliegue de originalidad, que hasta ahora nos había sido negada porque el texto no había sido traducido al español hasta hace bien poco (2010, por la ya desaparecida editorial El olivo azul), al (supuesto) argumento principal de ficción especulativa se añaden toneladas de atractivos enredos: ¡intriga, acción, misterio, romance! Pues bien, llamemos a las cosas por su nombre: estamos antes una narración bastante irregular que despliega más del 80% de su contenido sobre una trama romántica. Capítulo tras capítulo he tenido que asistir atónito a los devaneos amorosos del protagonista con hasta un total de tres mujeres: una misteriosa dama cuyo nombre nunca conoceremos y que está relacionada de menera turbia con Jirka Tomeš; Anči Tomeš, la hermana pequeña  de Jirka; y por último la princesa Wilhelmina Adelhaida Maud de Hagen-Balttin. Solo la relación con esta última tiene peso, porque la presencia de las otras dos lo único que hace es rellenar páginas.

No voy a negar que efectivamente el escritor checo acertó de pleno en sus planteamientos sobre la amenaza que supone la capacidad aniquiladora de la energía atómica cuando ideó la sustancia que da nombre a la novela. Y que hay también momentos muy intensos en la relación con la princesa, en los cuales se plantean conflictos muy bien traídos. Pero ni lo uno ni lo otro es suficiente para sostener una trama que va y viene sin ningún objetivo claro. Tanto es así, que en la recta final la historia da un giro de 180 grados para desbarrar sin control, saltando de organizaciones criminales de corte anarquista -tan de moda en la literatura de principios del S. XX- a lo sobrenatural en cuestión de minutos. Y todo ello sin que a Čapek le tiemble el pulso ni ningún lector ponga el grito en el cielo. Salvando las distancias de tiempo y espacio, mi desconcierto e indignación eran comparables a los que recuerdo haber sentido al terminar El hombre que fue jueves, tanto por la temática como por el despropósito del cierre. Tenéis más reseñas en Solo de libros, El quimérico lector y La décima víctima, donde todo son alabanzas y elogios y ¡qué maravilla de novela! ¡Qué arte mezclando géneros, qué ritmo, cuánto ingenio derrocha el autor, bla, bla! Me quedo algo más tranquilo al comprobar que en El sitio de Ciencia-Ficción han tenido la decencia de informar de que efectivamente, la novela flaquea por los cuatro costados.

29 jul. 2017

Mi o el viaje a Pekin - Max Frisch

Kilian, un arquitecto maduro originario de Suiza, va de camino a Pekin cargando bajo el brazo con el rollo de un proyecto importante. A ratos le acomapaña Mi, quien no sabemos si es humano, un espírtu o sólo una evocación de su propia conciencia con quien mantiene un diálogo mental. Durante este viaje que parece nunca va a llegar a completar (se desplazan pausadamente en barca o caminando, cuando no se detienen durante días), reflexiona sobre su propia vida, la naturaleza humana o un amor perdido en la juventud.

Mi o el viaje a Pekin es una de las primeras obras que publicó Max Frisch. Se trata de un texto corto de poco más de 100 páginas bastante difícil de clasificar. Tiene un importante contenido filosófico, ya que el autor medita sobre la sociedad contemporánea y sus lacras (materialismo, incomunicación), o las más deleznables características del ser humano (vanidad, ambición, hipocresía). Por otro lado está cargado de simbolismos, y claro, si entramos en el proceloso mundo del simbolismo la cosa se vuelve un poco turbia. ¿Qué significa ese viaje a un Pekin que resulta inaccesible y cuyas primeras casas apenas consiguen alcanzar? ¿Por qué parece estar esta ciudad siempre detrás de una última montaña, tras el recodo de un río que ya vamos a tomar u oculta tras una niebla a punto de despejarse? ¿Y los planos enrollados que tanto le preocupan y condicionan su avance, qué vienen a representar? ¿Por qué a veces los deja enterrados sin más en cualquier parte del camino para que no le retengan y sin embargo en otras ocasiones no duda en parar durante días hasta que puede dejarlos bien custodiados en casa de algún lugareño? Y si hablamos de Maya, su gran fracaso amoroso de la juventud, ¿qué trata de transmitirnos el escritor rememorando este personaje? ¿Y por qué casi toda la acción transcurre en otoño? ¿Cuál es el objetivo de mencionar todo el rato puestas de sol con colores rojizos cuando las tardes ya refrescan, árboles cubiertos de hojas en tonos ocres y frutos caídos al suelo ya casi totalmente podridos? Bueno, lo cierto es que en este caso no es difícil dar con interpretaciones bastante evidentes para tanta imágen simbólica.¿No resulta la vida un sinsentido, un viaje sin propósito claro, por no decir inexistente? Pues por eso Pekín podría ser un destino al cual nunca se llega. ¿No asumimos como propias cargas impuestas socialmente que nos impiden desarrollarnos como personas y ser medianamente felices? Yo diría que eso simbolizan los planos que el protagonista acarrea de un lado a otro. ¿Por qué tanta imagen otoñal? Pues en mi opinión porque solo con la madurez algunas personas reaccionan y se plantean la vida tan absurda que llevamos, que no es gran cosa, pero al menos sirve de pequeño consuelo frente a todo el fracaso que hemos acumulado. ¿Y Maya, el amor juvenil, no podría interpretarse como las ilusiones perdidas? Bueno, estas son algunas interpretaciones que se me han ocurrido a mí, ¡que vaya luego Vd. a saber! Por cierto, ¿habré conseguido por fin establecer un nuevo record de oraciones interrogativas en el blog con el post de hoy?

En definitiva una obra corta de relativo interés y que expone aspectos filosóficos sobre la realidad del ser humano con un formato bastante experimental. Porque no se trata sólo de que a nivel argumental y de desarrollo no haya mucha coherencia ni continuidad, es que además, depués de pasar casi todo texto con Kilian haciendo el papel de narrador en primera persona, cuando ya estamos cerca del final de pronto un narrador omniscente en tercera persona le sustituye para seguir detallando aspectos de la vida del protagonista. El libro está descatalogado y sólo se encuentra de segunda mano, así que mi recomendación de hoy es centrarse en las grandes obras reconocidas de este reputado literato, Homo faber a la cabeza. Creedme cuando os digo que resultará más práctico y gratificante. En cuanto a las reseñas que enlazo siempre al final de mis comentarios, hoy no va a poder ser ya que esta obrita no parece haber despertado la curiosidad entre la blogosfera.

25 jul. 2017

Cuentos fantásticos/1 - Richard Matheson

La editorial barcelonesa Gigamesh ha publicado dos volúmenes que recogen con traducciones actualizadas toda la producción breve de Richard Matheson, uno de los grandes nombres de la literatura fantástica y de ciencia-ficción de los 1950s-1960s. Cuentos fantásticos/1 recopila un total de 42 relatos cortos (ver lista completa en la ficha de la Tercera fundación), fechados en la primera mitad de los 1950s y claramente influenciados tanto por el horror a la hecatombe nuclear producto de la Guerra Fría como por la personalidad paranoica de nuestro hombre. Las temáticas incluyen principalmente ciencia-ficción clásica (exploración y colonización de planetas del Sistema Solar, invasiones alienígenas, etc.), y también fantasía, terror y misterio, aunque en menor proporción. Salvo excepciones, los cuentos no son demasiado extensos y en pocas ocasiones superan las 12 páginas, dicho así a ojo de buen cubero. Esto hace que la lectura sea tremendamente ágil y que apenas cueste terminarse las casi 600 páginas de este primer tomo.

La calidad media de los cuentos es bastante aceptable, y hay que reconocer el mérito a Matheson por haber sido pionero en tocar temas originales que no habían sido tratados con anterioridad. Ojo, que esto no es que yo lo sepa yo porque soy un especialista en la cuestión, sino porque es el propio escritor quien lo indica en el comentario personal que hace a cada uno de los relatos cortos. Como idea general me queda que la mayoría de ellos sufre una lacra muy molesta consecuencia de haber sido publicados originalmente en revistas del género: la necesidad de cerrarlos con un giro ingenioso e inesperado, que casi todas las veces me ha parecido forzado y me ha dejado un cierto regusto amargo (el autor admite que era casi una obligación hacerlo así si quería venderlos). También me ha sorprendido lo indiferentemente machistas que son, pues en todos los casos la mujer queda relegada a un papel muy secundario como ama de casa y compañera/sirvienta del protagonista masculino, que es el incuestionable nucleo de la familia. Pero bueno, hay que entender que fueron escritos durante unos años en que efectiva y lamentablemente eran todavía muy pocas las mujeres que se salían de esa norma.

No quiero terminal la reseña sin mencionar los dos relatos que más me han gustado. Se trata de 'Se cierra el círculo' y 'El último día', y ambos se salen de la tónica habitual en cuanto a los temas tratados. El primero es una preciosa historia que denuncia la discriminación a través de la marginación y los abusos que los seres humanos cometen sobre los últimos marcianos vivos. El segundo es una entrañable fantasía pre-apocalíptica que tiene un comienzo muy crudo y desesperado para terminar en una maravillosa y agridulce lección de aceptación y desinteresado amor a la familia. En su comentario al mismo, Matheson dice que aún le hace llorar cuando lo lee, y la verdad es que no me extraña porque el cuento es simplemente perfecto. Tenéis más reseñas en El pájaro burlón y La casa de El.

19 jul. 2017

Karney - Bryan Johnson y Walter Flanagan

El circo de las rarezas de Othello llega a una pequeño pueblo de paletos al principio del verano. Lógicamente los lugareños se emocionan ante la perspectiva de romper las aburridas rutinas agrícolas que marcan sus jornadas, aunque sea tan solo por un par de noches. Lacey Ann y Manley, una joven pareja de enamorados que no tienen aún ni 18 años, serán los primeros en comprobrar en sus propias carnes que los freaks que componen el festival tienen unas mentes aún más retorcidas que sus contrahechos cuerpos.

Karney es un cómic ultraviolento ambientado en el mundo de los espectáculos ambulantes de fenómenos de la naturaleza. Localizado en los EEUU rurales y en una fecha sin determinar (principios del S. XX, a juzgar por la ropa de los personajes) juega con todos los tópicos del género de monstruos de circo: marginación, violencia, sexo, canibalismo, etc. El guión corre a cargo de Bryan Johnson y aunque entretiene, no aporta absolutamente ninguna idea original a nivel argumental. Por otro lado, el apartado gráfico es cosa de Walter Flanagan, quién no parece estar especialmente dotado para el dibujo. El volumen viene prologado por Kevin Smith, quien es amigo de los autores desde la escuela secundaria. No hace más que verter alabanzas sobre los mismos que provocan vergüenza ajena, ya que se fundamentan en su historial de buenos ratos pasados juntos. Los elogios se aderezan además con estereotipados chistes de pajas entre tíos, actividad que se ha aposentado en el inconsciente colectivo como la única práctica sexual de esta subcultura.

No tengo mucho más que decir, excepto que estamos ante una novela gráfica para olvidar. Lo único bueno es que no requiere ni una hora de tiempo para leerla, así que tampoco es tan grave. En la misma línea hay propuestas muchísimo más interesantes a las que dedicar nuestra atención, como la serie Carnivàle de HBO o el clásico de 1932, Freaks, de Tod Browning. Tenéis otra reseña en Abandonad toda esperanza, donde opinan poco más o menos igual que yo.

15 jul. 2017

Cabal. Razas de noche - Clive Barker

Aaron Boone tiene serios problemas psicológicos, así que lleva años en tratamiento con el doctor Philip Decker. Su psiquiatra parece haber descubierto que las pesadillas que Boone sufre, en donde visualiza atroces asesinatos, reflejan de hecho las terribles matanzas que su paciente lleva realizando varios años. Este hallazgo termina por vencer la poca resistencia que le quedaba y acosado por el rechazo que se provoca a sí mismo, decide quitarse la vida. No obstante, su intento de suicidio fracasa y una vez en el hospital, nuestro hombre coincide en la sala de urgencias con Narcisse, un extraño individuo que también parece haberse autolesionado de alguna forma. En su delirio paranoide, su compañero de habitación no hace más que hablar de Midian, un lugar mítico donde habitan los que sufren, los marginados, seres singulares que no pueden vivir en la sociedad que conocemos. Boone consigue recopilar algunos detalles sobre la localización de este extraño paraje entresacados del parloteo inconexo de Narcisse. Es cuando sin más, decide huir precipitadamente en busca de la única idea que ha conseguido inspirarle un poco de consuelo desde hace mucho tiempo. Sin embargo las cosas no le resultarán fáciles. Decker revela a la policía sus sospechas, así que los agentes de la ley saldrán en su búsqueda. Cuando por fin llega a Midian, para su desgracia advertirá que las cosas no siempre son lo que parecen, teniendo que asumir por las malas que ha sido la cabeza de turco de una descomunal mentira.

A principios de los 1990s ví una película que se llamaba Razas de noche y que resultó ser obra del mismo director de una de las películas más perturbadoras e inquietantes que había visto hasta entonces: Hellraiser. Años después me tropiezo con Cabal. Razas de noche curioseando libros de segunda mano en el Rastro. Clive Barker me parece muy bueno cuando se trata de relatos cortos, pero sus novelas se me hacen bastante insufribles, de hecho todavía recuerdo la malísima impresión que me causó la primera parte de Imajica, tan fresca la tengo que parece que la hubiera terminado hace sólo un par de días. La que hoy me ocupa hace aguas por todos lados: personajes sin caracterizar, falta de coherencia en el desarrollo, capítulos que no aportan nada a la trama, relato de sucesos que parecen pensados exclusivamene para su posterior guionización (sexo, visiones sobrenaturales, etc.), diálogos epatantes, final abierto para opción a segunda parte, etc. Lo único que creo que merece la pena destacar es el tema central que trata, ya conocido por otros textos del británico: la marginación y el rechazo que la sociedad biempensante muestra hacia los que son diferentes. De nuevo el ser humano exhibe una crueldad y un sadismo que supera con creces al más terrible engendro del averno. Las alegorías aquí son tantas como queramos pensar, aunque sabiendo que Barker es gay y que en 1988 (fecha en que escribió la novela), estabamos en plena crisis del SIDA, todo hace pensar en una crítica a la despreciable homofobia imperante que no hacía sino diezmar a los homosexuales enfermos a causa del VIH.

En definitiva, creo que debería haber dejado el libro apilado en el montón en que estaba tirado. No es que pagara mucho por él, pero como experiencia literaria ha sido bastante inútil, muy vacía. Si no habéis visto la película, en mi opinión y según la recuerdo es mucho más recomendable. Aunque esa es otra, en plena crisis de los 40 hice propósito de volver a ver films de terror/fantásticos que me impactaron a finales de los 1980s-principios de los 1990s, pensando no sé, que me rejuvenecería volver a experimentar las mismas sensaciones que entonces. Pues bien, no pasé de la primera (Society, de Brian Yuzna). Veinte años despúes me pareció insoportable y ridícula, ¿cómo podía haberme gustado a mí semejante pamplina? Así que preferí mantener el buen recuerdo de las restantes, y es que admitámoslo: todo tiene su momento y veinte años solo se pueden tener una vez. Volviendo al tema que me ocupa, en general las reseñas de la blogosfera son mucho más benévolas que la mía, os dejo las de El jardín del sur y Rescepto, que como suele ser habitual en él, es muy completa y aporta opiniones muy interesantes.

10 jul. 2017

Verano - John M. Coetzee

Un experto en la obra de Coetzee, fallecido a mediados de los 2000s en Australia, está preparando una biografía autorizada de este escritor. Para ello decide entrevistar a personas que fueron importantes en su vida, información que ha obtenido de las notas que el autor sudafricano había tomado probablemente para continuar su autobiografía, que hasta el momento de su muerte comprendía los volúmenes Infancia y Juventud. Los entrevistados conocieron a Coetzee a lo largo de los años 1970s, tras la vuelta de éste a Sudáfrica después de haber pasado unos años en EEUU, donde cursó estudios de postgrado. Así pues, sucesivamente, tomarán la palabra para hablarnos de él Julia, con quien tuvo una aventura amorosa cuando ella era una joven casada de 26 años; Margot, su prima, a quien tenía un gran cariño y con quien pasó muchos buenos momentos en su infancia; Adriana, una inmigrante brasileña con una terrible historia detrás y de quien Coetzee se enamoró perdidamente sin ser correspondido; Martin, un profesor universitario a quien conoció durante una entrevista de trabajo; y finalmente Sophie, también una profesora universitaria compañera suya en la Universidad de Ciudad del Cabo, con quien además tuvo un breve affair sexual. El libro se completa con notas tomadas por el propio Coetzee, transcritas tal cual al texto.

Cierre de la trilogía autobiográfica 'Escenas de una vida de provincias' a cargo de J. M. Coetzee. Si ya en las dos anteriores se intuía que jugaba con la ficción a la hora de contar su historia personal, en ésta, con este formato tan tremendamente original, uno ya no sabe qué pensar de todo lo que lee. Varios aspectos sí que quedan bastante claros. El primero es que durante los 1970s el Nobel de Literatura 2003 vivió con su padre y tuvo que cuidar de él, ya enviudado y con ciertos problemas de salud derivados de la edad a pesar de que contaba con poco más de 60 años de edad por aquel entonces. Su relación se presenta como distante, fría y cargada de reproches acumulados durante toda la vida, aunque ya sabíamos por el volumen anterior que ése era el tono general del trato con su padres. La frialdad, las dificultades para abrirse a las personas y para mostrar sus sentimientos también ser perciben claramente en sus relaciones con las mujeres, quienes le recuerdan como un hombre muy seco y bastante inepto sexual y emocionalmente. Por último, a pesar de su ideario progresista y antirracista (recordemos que la acción relatada transcurre en la Sudáfrica de apartheid), su reserva se extiende igualmente al activismo político.

El libro se lee prácticamente de un tirón (bueno, dos en mi caso), gracias a esa prosa tan precisa, sencilla y certera que tiene Coetzee. Si algo le puedo reprochar es que algunos momentos el lenguaje empleado por los entrevistados resulta un poco más afectado de la cuenta, con expresiones, giros y un registro que resulta descaradamente literario más que propio de una conversación. Pero por lo demás, estamos ante otra fantástica obra del multi laureado literato sudafricano que recomiendo sin reservas. Tenéis más reseñas en Un libro al día, El lamento de Portnoy y Cuéntate la vida.

5 jul. 2017

La náusea - Jean-Paul Sartre

Antoine Roquentin es un historiador que vive de las rentas y está escribiendo una biografía sobre el Marqués de Robellon, un aristócrata de finales del S. XVIII envuelto en mil amores turbulentos y en otras tantas intrigas políticas propias de la época que le tocó. Vive en Bouville porque allí nació dicho noble y su biblioteca y museo mantienen archivos relevantes para su investigación. Pasa los días centrado en su trabajo, entre la habitación del hotel donde se aloja y la biblioteca, sin apenas cruzar palabra con nadie. Cuando empezamos a leer su diario una extraña desazón le ha sobrecogido, de ahí que decida volcar sus pensamientos en el mismo. Este malestar le impide tomar la más mínima decisión, no consigue encontrar sentido a la gente, a sí mismo, a sus acciones. El ambiente provinciano y burgués de la ciudad en que reside le asfixia, pero también le horroriza el anonimato y la agitación de París. Todas estas sensaciones de angustia se somatizan en lo que él donomina «la náusea», una súbita indisposición que le inmobiliza, le bloquea, le anula.

La náusea es una novela de trasfondo filosófico que reflexiona sobre el significado (o más bien la falta del mismo) de la existencia humana. Me ha costado bastante entrar en ella porque poco más o menos hasta la mitad no arranca. Es necesario pasar prácticamente el ecuador del texto para que Jean-Paul Sartre empiece a analizar todo el sinsentido que es la sociedad y todas las falacias sobre las que se construye la vida del hombre. Hasta ese momento no nos queda más remedio que asistir a una narración bastante inconsistente en la que se combinan descripciones interminables del entorno del protagonista. Visitas a los cafés de Bouville; inventariado de sus calles, sus edificios, sus parques; explicación de la tediosa vida de sus habitantes y de sus personalidades históricas ilustres. Es cierto que esto nos ayuda a llegar a entender el estado de desesperación en que se sume Roquentin, a quien no sería difícil de calificar como depresivo, pero esto no quita que se haga bastante pesado. En cualquier caso, una vez que el autor entra de lleno en sus razonamientos y nos enseña que nuestra presencia en el mundo es un acto absurdo al cual no es posible encontrar sentido, el libro se vuelve absorbente y su lectura se transforma en un placer.

Como nota curiosa, se indica que Roquentin es un hombre maduro, con gran experiencia y muchos viajes a sus espaldas, tanto por placer como por razones profesionales, sin embargo casi al final del libro nos enteramos de que  tiene poco más de treinta años. Esto no deja de sorprender aun sabiendo que la novela fue escrita los años 1930s y que sin duda por aquel entonces el proceso de maduración personal era mucho más rápido. Yo desde luego reconozco que me ha costado bastante asimilar que alguien de esa edad pueda estar tan hastiado, tan profundamente agotado de existir. La brecha cultural tan profunda que se muestra respecto a un treintañero actual, no digamos ya la económica, es insalvable. Quizás nos resulte más fácil asociar esta apatía y rechazo a la vida tan vacía que vivimos con la crisis de los cuarenta. En fin, bobunas mías. Tenéis más reseñas en Solo de libros y El habla.

30 jun. 2017

Damn nation - Andrew Cosby y Jason Alexander

Recurro hoy a la información de la editorial para resumir la trama de este cómic de terror. Es breve, es precisa y deja entrever que en el fondo el monstruo más peligroso que nunca va a existir en nuestro planeta es el propio ser humano:
Un virus devastador ha asolado EE.UU. por completo. En todo el país ya no queda nadie, sólo los voraces depredadores nocturnos en que se han convertido los infectados. Ahora, un grupo de científicos dicen haber descubierto una cura. Pero, ¿querrá el resto del mundo que los EE.UU. se salven?
Damn nation es una nueva interpretación del mito de los zombies, en este caso en la variación infectados, que a diferencia del zombie clásico tal y como lo popularizó George A. Romero, una vez contagiados siguen siendo peligrosamente rápidos y ágiles (véase 28 días después, 28 semanas después o la reciente The girl with all the gifts). Andrew Cosby incorpora también elementos propios del vampirismo, pues los afectados por el patógeno solo actúan de noche debido a su aversión a la radiación ultravioleta. El guión coquetea con la conspiración política, algo que permite al autor efectuar una despiadada crítica a los incuestionables gobiernos mundiales, ya sean democráticos o no. La historia no es mala en absoluto, y por suerte deja cierto espacio a la esperanza haciendonos ver que se pueden encontrar buenas personas incluso en situaciones límite. El único problema es que llevamos unos años de saturación de esta temática y mi impresión es que está bastante agotada. De todas formas debe quedar claro que se publicó originalmente en 2005 y en español en 2007, así que si algo se puede reprochar a alguien sería a mi por haberla leído diez años después.

Ahora bien, si hay algo a lo que no puedo poner ninguna pega es al apartado gráfico, ya que el trabajo de Jason Alexander es impecable. Este artista trabaja el color con acuarelas y emplea tonos uniformes que cambian de página a página. El rango elegido es siempre muy oscuro, con la clara intención de que el lector se sumerja sin problemas en una trama de horror que transcurre principalmente de noche. Azules si hay lluvia; ocres o verdes en escenas al aire libre y adaptandose a una acción que transcurre bien en un paraje devastado, bien en un bosque; verdes y azules combinados con tonos de palidez cadavérica cuando se pretende mostrar la repugnancia purulenta de los infectados; rojos y naranjas si hay tiroteos; blanco excepcionalmente en el interior de un hospital. Esta coherencia cromática que encontramos en cada par de páginas consigue una armonía que las hace muy atractivas y la vez, desasosegantes por la fuerte presencia de tinta negra.

Resumiendo una propuesta muy buena estéticamente pero que tiene la mala suerte (relativa) de estar muy trillada en cuanto al argumento. Aun así, se trata de una lectura recomendable para disfrutar de una buena dosis de espanto zombie. Tenéis otra reseña en Zona negativa.

26 jun. 2017

Demian - Hermann Hesse

Emil Sinclair es un niño de buena familia que vive feliz bajo el manto protector de sus padres. Sin embargo es todavía un crio cuando tiene una primera y perturbadora experiencia con las facetas más desagradables del ser humano. A raíz de una mentira que cuenta para hacerse el interesante, un gamberro un par de años mayor que él empieza a chantajearle, reclamandole dinero a cambio de no denunciarle a las autoridades ni revelar a sus padres sus (supuestas) malas acciones. Es entonces cuando al colegio al que asiste se traslada un chaval algo mayor que él. Serio, solitario e intrigante, Max Demian llama podersamente la atención a todos los alumnos por su aire adulto y reflexivo. Para sopresa del protagonista, Demian busca ocasionalmente su compañía. En esos pocos ratos que pasan juntos charlando, comparte con él sus certeras opiniones sobre la realidad, que a pesar de ser totalmente discordantes con las convenciones sociales pretendidamente incontestables, se le revelan verdaderas, innegables, irrenunciables. Demian actuará como un  sutil catalizador para el desarrollo de las inquietudes que siempre tuvo Sinclair, invitándole a cuestionarse todos los aspectos de la existencia y a no aceptar las normas por muy arraigadas que se encuentren.

Segunda experiencia con Hermann Hesse tras Siddhartha hace ahora casi dos años. Como en aquella ocasión, estamos ante una novela de contenido filosófico que intenta transmitir la necesidad de autoconocimiento del ser humano como premisa básica tanto para su realización personal, como para vivir una vida plena en armonía consigo mismo y con el resto de la humanidad. El argumento está perlado de elementos esotéricos, referencias a antiguos cultos y religiones primitivas, incorporando incluso ingredientes sobrenaturales (sueños precognitivos, telepatía, etc.). Estos factores, que proporcionan cierto aire de misterio a la novela, no invalidan en absoluto la descarada crítica a las encorsetadas normas morales y sociales que pueblan el texto. Sorprente también por su arriesgada defensa de la dualidad del hombre, en tanto en cuanto reconoce que nos complementamos mediante características opuestas, en una suerte de exposición del concepto taoista del Yin-Yang: bien/mal, luz/oscuridad, masculino/femenino, etc.

Resumiendo, estamos ante una narración escrita en un lenguaje muy sencillo y accesible, pero cuyo contenido sigue teniendo plena vigencia casi un siglo después de publicada. Yo diría que sus actuales herederos (entendidos como manuales de autoayuda, de crecimiento personal, etc.), por el hecho de presentarse como poco más que un listado de instrucciones, pierden el encanto de este libro, que no es otro que invitar al lector a pensar por sí mismo. Tenéis más reseñas en Un libro a día y La cueva del escritor.

20 jun. 2017

En la orilla - Rafael Chirbes

A Esteban el comienzo de la crisis de 2008 le sorprendió en la que fue la única aventura empresarial de su aburrida vida como propietario de una humilde carpintería en Olda, un pueblo levantino un poco al interior y a tan solo una decena de kilómetros de la población costera de Misent. Cuando ya debería haberse jubilado, aportó una gran suma de dinero para asociarse con Tomás Pedrós, un especulador inmobiliario de la zona. Así que con 70 años se ve obligado a cerrar el negocio, despedir a sus empleados y esperar la resolución judicial sobre la liquidación de deudas de la carpintería. Como penitencia extra debe cuidar a su padre de noventa y pico años, cuya enfermedad le hace totalmente dependiente. Esteban toma la voz para narrar su vida: la amarga relación con su padre, el amor y admiración que profesaba a su tío, el gran fracaso amoroso que le marcó siendo joven, su renuncia a la escuela de Bellas Artes para volver a su pueblo natal a aprender el oficio de su pardre y heredar en el futuro el modesto negocio. Junto a sus experiencias iremos conociendo también los puntos de vista de otras personas de su entorno. Sus pocos amigos, con quienes pasa rato en el bar, a la cabeza Francisco Marsal, a quien conoce desde que eran críos y que nacido en buena familia, ha tenido una vida glamourosa y de éxito. Fue precisametne Francisco quién terminó llevando a Leonor al altar, su gran y único amor. También hablará Liliana, una inmigrante colombiana que le ayuda en los cuidados del anciano. Y los antiguos empleados de la carpintería; a Álvaro, el más antiguo, le han consideran un miembro más de la familia; otros llegaron con el boom de la construcción, Jorge, Julio, Ahmed. Es precisamente éste último, un inmigrante marroquí, quien nada más empezar el relato descubre un cadáver muy descompuesto en una zona pantanosa cercana a Olda. Dicho cadáver interpretará un papel discreto que será clave para entender al protagonista.

Con esta novela Rafael Chirbes consigue radiografiar más aspectos de la realidad social española usando de nuevo como telón de fondo la especulación inmobiliaria y la cultura del pelotazo a través del ladrillo. Si en Crematorio el protagonista era el arquetípico especulador de éxito salido del arroyo, que disfruta de una posición inmejorable en pleno auge del sector, en En la orilla la acción transcurre tras la crisis económica mundial, cuyo efecto más notorio en nuestro país fue la debacle en  la construcción y la explosión de la burbuja inmobiliaria. Esta vez los protagonistas son los que han salido peor parados: trabajadores poco cualificados, inmigrantes o familias con hijos pequeños que también quisieron su parte del pastel pero a quienes les salió el tiro por la culata y se quedaron con una mano delante y otra detrás.

El tono general del texto es terriblemente sombrío y deprimente, ya que el desastre que compone la vida de los personajes que la pueblan es la culminación de unas vidas dirigidas a un descalabro que se preveía inevitable ya desde el parto. Vejez, soledad , pobreza y enfermedad son el resultado de una existencia desdichada caracterizada por la ausencia de alegría, empleos aburridos y mediocres, familias capaces de anular toda ilusión, perpetuando así la miseria generación tras generación. Como viene siendo habitual con este autor, no tiene reparos en mostrarnos lo peor del ser humano, así que cada uno de los participantes en la trama es hipócrita, engreído, vanidoso, falso, avaro, mentiroso, desalmado, egoista o cualquier otra combinación de vilezas que se nos ocurra. La verdad es que estamos ante una novela despiadada cuya lectura inflinge un dolor y un desánimo espantoso. Estoy seguro de que vidas como las narradas existen por todos lados, de hecho ciertos aspectos incluidos en la trama me han resultado insoportablemente cercanos, de ahí que haya tenido que darme un descanso en un par de ocasiones porque mi capacidad de resistencia ante tanto espanto (y tan próximo) se veía superada. También influye el estilo de Chirbes, ese hilo de conciencia imparable, denso y angustioso que no te deja descansar ni un momento. Me ha parecido muy buen libro aunque en mi opinión hay que tener mucho estómago para abordarlo. Mucho. Tenéis más reseñas en El placer de la lectura, Un libro al día y La nave de los locos, que me ha parecido especialmente acertada.

14 jun. 2017

Una moral de lo minoritario - Didier Eribon

El filósofo y sociólogo Didier Eribon realiza en Una moral de lo minoritario un concienzudo análisis de las identidades marginales que se deducen de la obra de Jean Genet, de ahí el subtítulo 'Variaciones sobre un tema de Jean Genet'. Para ello, y aunque abarca todas sus obras, se centra principalmente en dos de ellas: Santa María de las Flores y Diario del ladrón. Tanto la primera como la segunda le permiten estudiar la concepción que este autor tiene de la homosexualidad por un lado y de la excusión social derivada de delincuencia por otro. El dato que quiere destacar Eribon es que ya en la época publicación de estas obras (años 1940s, aunque se basaban en experiencias que iban tan atrás como principio de los 1930s), Genet no se avergüenza de los insultos y los desprecios que recibe por ser gay o criminal, sino que antes al contrario, como mecanismo de defensa se obliga a componer una nueva subjetividad donde se muestra exhultante de orgullo por las diferencias que le marginan. Es decir, adelanta como poco en un par de décadas el concepto de 'orgullo gay' enarbolado desde finales de los 1960s en los movimientos de liberación del colectivo LGTB.

Como elementos de apoyo a su estudio, el autor francés recurre por un lado otros autores que fueron pioneros en intentar evitar, con mayor o menor éxito, que la homosexualidad fuese considerada una condena o una enfermedad, mostrando para ello un retrato positivo de la misma en sus obras: André Gide, Marcel Proust, Marcel Jouhandeau, Stefan Zweig, etc. Por otro, el pensamiento de otros filósofos y sociólogos de reconocido prestigio (Michel Foucault, Pierre Bourdieu, etc.) le permite reforzar su discurso. Una gran parte de libro se dedica a desmontar la homofobia institucionalizada en ciertas corrientes del psicoanálisis, en concreto en la denominada lacaniana (por Jacques Lacan). Creo que como idea global del espíritu del libro valdría muy bien una conclusión final de Eribon a tan solo un par de páginas antes de terminarlo:
"Ya no se trata de saber como y por qué se llega a ser homosexual, y por qué, cuando se es homosexual, no se quiere cambiar, sino considerar que serlo está inscrito por el orden social en una categoría considerada inferior, expuesta al insulto, la infamia, la abyección... No hay una etiología individual de los psiquismos que conduzca a la homosexualidad, sino estructuras poco igualitarias del orden social que colocan a determinados individuos en categorías inferiorizadas, condenadas, sometidas al ostracismo (ser mujer, ser homosexual, ser negro, etcétera), y el hecho de pertenecer a una de esas categorías produce un tipo de psiquismo que no depende de eso a lo que la verborrea psiconanalítica nos tiene acostumbrados, sino de la violencia social y de las estructuras de dominación."
Bueno todos somos mayorcitos y ya sabemos lo que pasa con los ensayos. Por lo general la rigurosidad que se les exige y supone pesan en su contra debido a las constantes referencias a obras de terceros, notas aclaratorias a pie de página, citas extraídas de otros textos, profusión de fechas, etc. La parte más puramente literaria y filosófica del libro (unos dos tercios del total) es bastante llevadera desde mi punto de vista, no solo por toda la información sobre autores y publicaciones que incluye sino por las excelentes apreciaciones sobre identidad y activismo LGTB que aporta Eribon, muy próximas a la teoría queer en tanto en cuanto no busca la asimilación de otras sexualidades al modelo heteronormativo, sino  la aceptación de las mismas sin ninguna exigencia. Sin embargo toda la parte dedicada a desmontar el ideario reaccionario del psiconálisis en general y de Lacan en particular se me ha hecho muy pesada. No puedo dejar de señalar tampoco que el ensayo data de 2001 y que quizás necesitaría una revisión. 16 años después, ciertas consignas políticas que por aquel entonces eran habituales en el movimiento LGTB y que Eribon hace suyas (a la cabeza el matrimonio homosexual) han experimentado avances considerables en Europa y más países y estados de America, incluyendo Francia. Porque si algo tiene el texto es que es muy francés. Mucho.

Por resumir un libro denso a ratos, pero interesante, ya sea por los aspectos históricos o por los filosóficos/sociológicos. El analisis que realiza de la homo/bi/transexualidad en la sociedad es difícilmente rebatible y contempla además un modelo de integración que respeta con naturalidad las diferencias que las definen. Y con esto termino porque no como no he encontrado ninguna otra reseña en la blogosfera, no os voy a poder recomendar otras opiniones.

10 jun. 2017

Seda salvaje - Eloy Tizón

Seoane Suelves tiene 34 años y trabaja en la compañia de seguros Arcadia. Se va a casar en pocas semanas con Fátima, su novia desde hace 8 años. Seoane es bastante neurótico y pasa el tiempo curioseando los objetos personales de sus compañeros de trabajo, en base a los cuales imagina sus vidas. Sus manías se descontrolan y un día decide contratar a un detective privado para que investigue a su prometida. Para su sorpresa, o quizás no tanto, su pareja lleva una vida secreta que no por inocente deja de desconcertarle en tanto en cuanto le margina, le excluye. A partir del momento en que él conoce la verdad, la relación empezará a teñirse de emociones contradictorias.

Termino de leer Seda salvaje de Eloy Tizón y no consigo decidir si es un insulto o una estafa. Algo de ambas hay. En favor de lo primero está la total ausencia de alma de la historia relatada. Nunca hubiera pensado que llegaría a decir algo así sobre un libro. Un relato sin alma. Sin trama. Sustentado por lo mismo que las obsesiones del protagonista: por nada. Tremendo. Queriendo ser magnánimo (debido a la perversa educación católica de la que malamente podré librarme nunca), quizás se podría entrever cierta intención de relato kafkiano a lo que en realidad resulta poco más que un despropósito escrito con un registro afectada y empalagosamente elevado. Algo totalmente innecesario pero que va estupendamente para lograr un intenso goce masturbatorio. Que no digo yo que esté mal, ¡líbreme dios! Sin duda resultá reconfortante e incluso terapéutico para quien lo escribe y algún que otro connosieur de los placeres solitarios que comparta ese fetichismo tan minoritario. A mí como lector sólo me ha provocado una total inhibición del deseo, una anhedonia inesperada. "Sé que no volveré a ser joven después de haber escrito esta historia.", nos dice Tizón a través de Seoane apenas comenzado el libro. Desde luego quién no volverá a ser el mismo después de haberla leído soy yo. He quedado marcado de por vida. De todas formas confío en los mecanismo de protección de mi cerebro reptiliano para que bloqueen este recuerdo en breve. Puro instinto de supervivencia.

En favor de lo segundo (de la estafa) está el hecho de que quedase finalista en el Premio Herralde de 1995. No sé si esto se debió al pésimo nivel de las novelas que aspiraron a dicho galardón ese año, o tal vez a la falta de criterio del jurado que así decidió. Claro que también prodría ser cosa mía, por supuesto. Lo que me recuerda al tan manido pretexto de uso habitual para romper con tu pareja: "No eres tú, cari. Soy yo". Algo que nadie en su sano juicio se cree ni entiende. En fin, lo mismo me da. De esta novela corta sólo me han gustado tres cosas: su brevedad y dos ocurrencias ingeniosas que sacan la cabeza de pronto en ese marasmo de prosa pedante. También es barato y es de Anagrama, con lo que queda bien en la estantería. Mira, ya son cinco. Tenéis más reseñas en Escomberoides, Cuchitril Literario y Sin ir mas lejos. En los dos primeros no convence; en el tercero yo diría que tampoco, aunque no se atreven a reconocerlo.

6 jun. 2017

Las voces del tiempo - James G. Ballard

Las voces del tiempo es una compilación de relatos cortos de ciencia-ficción de James G. Ballard. Los ocho textos incluídos datan de principios de los 1960s y en conjunto son de lo mejor que he podido leer de este autor. Los títulos son:

  • 'Las voces del tiempo'
  • 'El barrendero de sonidos'
  • 'El hombre sobrecargado'
  • 'Trece a Centauro'
  • 'El jardín del tiempo'
  • 'La jaula de arena'
  • 'Las torres de observación'
  • 'Cronópolis'
Las temáticas tratadas son las que tanto fascinaron a este autor al comienzo de su carrera, al final de la cual derivó más bien hacia aspectos relacionados con la conducta humana y la sociología. Sin embargo en este libro tenemos una mezcla muy personal de historias que transcurren extraños futuros desolados, unas veces a causa de pandemias ('Las voces del tiempo'), otras por fracasos en la exploración espacial ('La jaula de arena') o colapsos tecnológicos ('Cronópolis'). En otros relatos este escritor británico fantasea con el tiempo y la percepción, manipulándolos a su antojo ('El hombre sobrecargado', 'El jardín del tiempo'). La conquista del cosmos también sobrevuela una cruel mascarada gubernamental de tintes conspiranoides ('Trece a Centauro'). Aunque en todos ellos abundan los elementos típicamente ballardianos, los que más me han gustado coquetean con tramas algo menos habituales en su obra, ya sea una historia de amor con despecho muy sui géneris ('El barrendero de sonidos') o un desasosegante relato kafkiano ('Las torres de observación'), ambos ambientados en entornos de ciencia-ficción que son a la vez cotidianos e insólitos. En definitiva, una colección de cuentos que recomiendo por la altísima calidad y originalidad de los mismos. Curiosamente no he encontrado ninguna reseña a este volumen, ni siquiera en el Sitio de Ciencia-Ficción. Como la mía no es que sea precisamente muy elaborada, he incluído links en algunos relatos que se critican en Ballard rasante, un interesante blog dedicado a la obra breve de este afamado literato.

2 jun. 2017

Desde lo más profundo - Christopher Isherwood

En Desde lo más profundo nos acercamos a Christopher Isherwood en cuatro momentos diferentes de su vida. Se trata de por tanto de cuatro relatos cortos autobiográficos, cada uno de los cuales transcurre en países totalmente diferentes, ya que se ve que este autor fue un culo inquieto. Lo cierto es que por su extensión se aproximan bastante más a la novela corta, pero a efectos de esta reseña lo dejamos en relatos.

  • 'El señor Lancaster'. Corre 1928 y Christoph se va unas cuantas semanas a Frankfurt invitado por un pariente politico lejano que trabaja en una naviera.
  • 'Ambrose'. En 1933 y con los nazis afianzados en el poder, Isherwood y su amigo alemán Waldemar huyen de Berlín y se marchan a vivir a una isla griega. Les ha invitado Hans Schmidt, un amigo del segundo que trabaja como hombre de confianza y guardaespaldas de Ambrose, un acaudalado joven británico autoexiliado del Reino Unido.
  • 'Waldemar'. Es a finales de agosto de 1938 cuando nuestro hombre vuelve a Inglaterra, y en ruta hacia Dover se encuentra en el ferry con una antigua conocida de sus días en Berlín, Dorothy. Tras saludarse afectuosamente ella le comenta que vuelve con su prometido, que no resulta ser otro que su amigo Waldemar, de quien no sabía nada tras la aventura en la isla griega. Dorothy es una de aquellas idealistas militantes comunistras procedentes de la clase alta británica, así que prevé serios problemas con su familia cuando vean que su futuro yerno es 100% clase trabajadora.
  • 'Paul'. En 1940 el escritor británco ya se había afincado en Estados Unidos y estaba trabajando como guionista para unos estudios de Hollywood. Allí conoceremos por un lado a sus amigos, entre los cuales está el escort de lujo que titula el texto, y por otro su profundo interés en las filosofías orientales relacionadas con el autoconocimiento, que empezaban a introducirse tímidamente en la cultura norteamericana.
A raíz de leer estos cuatro cuentos no se puede negar que este autor tuvo una vida de lo más movida e interesante. Tampoco se puede decir que estén mal escritos o que se hacen pesados. Mentiría si así hiciera y puestos a engañaros, que sea por motivos más importantes que dar mi opinión personal sobre un libro. La cuestión de fondo que no hay por qué ocultar es que son muy intrascendentes; particularmente los dos primeros son poco más que las aventuras de un hombre joven bastate engreído y pedante, algo que el propio Isherwood reconoce cuando en un inciso dirigido al lector, admite que se siente muy alejado de aquél que fue años atrás. Los dos siguientes están algo mejor porque tratan también temas políticos, sociales o espirituales, además de reflejar con mucha veracidad el angustioso ambiente pre-bélico y la II Guerra Mundial una vez comenzó la contienda. En todo caso, mi impresión general es que el libro dista mucho de ser una obra maestra y por tanto, no tengo motivos para recomendarlo. Tenéis otra reseña en Una hoguera para que arda Goya, que a mí, visto el desinterés que me ha causado, me parece hinchada hasta decir basta. En todo caso ahí la dejo, que si algo no pretendo es dogmatizar con mis opiniones.

29 may. 2017

El Maximortal - Rick Veitch

En 1908 en Tungus, en la profundidad de Siberia, y tras la explosión de origen desconocido que generó un enorme cráter, se materializa una extraña mujer  dotada de super poderes. Esta super entidad femenina copula con un cazador y genera un huevo con un pequeño vástago que lanza al espacio. El huevo regresa a la Tierra en forma de meteorito diez años después, cayendo en las proximidades de Vistación, en California. Un matrimonio buscador de oro que vive en los alrededores, se acerca a ver que ha ocurrido y se encuentra con un niño de unos 10 años dentro del bólido. La mujer, que sufre visiones místico-religiosas por algún tipo de trastorno mental, adopta inmediatamente al pequeño, dándole el nombre de Wesley. El crío no pierde el tiempo y sin que sepamos el motivo empieza a decapitar a todos los habitantes del pueblo y a guardar las cabezas en un silo. El ejército logra reducirle y no volvemos a saber de él hasta que en 1943 el doctor Robert Uppenheimer (sic), jefe del proyecto Manhattan, se interesa por un pequeño cobertizo que hay en las instalaciones militares de Los Álamos, Nuevo México, donde estudia la viabilidad de la bomba atómica. Llevado allí por una premonición totalmente irracional, se encuentra con un baúl que alberga en su interior a ese pequeño monstruo hibernando dentro del recipiente original que le trajo a nuestro planeta.

Como podéis comprobar sigo manteniendo mi promesa de dar salida a los cómics que tengo acumulados leyendo por lo menos uno al mes. En mayo le ha tocado el turno a El Maximortal, otra novela gráfica sobre superhéroes que firma Rick Veitch. En esta ocasión, se trata de un homenaje al género a través de una sátira histórica sobre la génesis del personaje de Superman. De esta forma, en 1937 entran a formar parte de la trama el guionista Jerry Spiegel y el dibujante Joe Schumacher (trasuntos de los creadores del Hombre de Acero, Jerry Siegel y Joe Shuster), que venden su idea de True Man a Sidney Wallace, un mafioso editor de Cosmo Comics que los engaña como a unos pardillos. True Man resulta ser un trasunto literario del extraño superhombre recluido en Los Álamos, de hecho, algunas de las historias que idea Spiegel reflejan exactamente los planes que el gobierno de los EEUU tiene planeado este superhéroe.

Este volumen me ha parecido tremendamente anodino e insustancial. No voy a negar que la incorporación personajes y sucesos históricos reales le da cierta originalidad. También toda la crítica a la industria y sus sucias artimañas, incluyendo la estafa a los creadores o la mercantilización consumista de los personajes, resulta de interés desde un punto de vista de cultura general. Sin embargo, el hilo argumental es bastante flojo y si por algo destaca es por todos los aspectos que quedan sin explicar o por los giros sin coherencia ni justificación alguna. A modo de epílogo el propio Veitch se marca un pequeño ensayo sobre la relación entre los superhéroes de los cómics y el Übermensch de Nietzsche, donde además aclara todas las equivalencias históricas entre el Maximortal y el mito de Superman. En los aspectos gráficos, el formato es exactamente el mismo que en El Uno: tinta negra y cierto feísmo underground, aunque con menos profusión que en áquel. Para que podáis leer otras opiniones, os recomiendo que echéis un vistazo a las reseñas de Zona negativa y Entre cómics. Las dos han quedado mucho más convencidos que yo y recogen aspectos importantes que yo no he mencionado, lo cual puedo reconocer sin problema y sin tener que cambiar mi impresión global de esta obra. 

25 may. 2017

Juventud - John M. Coetzee

John M. Coetzee relata en Juventud sus años de joven adulto, cuando en 1959 y con unos tiernos 19 años dejó Sudáfrica para establecerse en Londres, dispuesto a labrarse una carrera como poeta y escritor. Sin embargo, es su recién obtenida licenciatura en matemáticas la que le permite conseguir lo que en principio parece un buen trabajo: programador de ordenadores en IBM. No está especialmente interesado en la informática, pero cree que este empleo le permitirá ahorrar dinero para poder centrarse en la literatura en un futuro muy próximo. En las oficinas del gigante americano de las -por aquel entonces- incipientes tecnologías de la información, se combinan el carácter reservado de los británicos con la frialdad innata del autor, lo cual no hace sino acentuar su soledad y aislamiento. Mientras la juventud londinense se divierte a comienzos de la loca década de los 1960s, Coetzee pasa su tiempo libre curioseando librerías, en la biblioteca del British Museum (donde aprovecha para progresar en su tesis doctoral sobre la obra de Ford Madox Ford) o en cines donde se proyectan películas europeas. Las jornadas laborales de 9 a 5 empiezan a resultarle un obstáculo para lograr su sueño de ser escritor, así que tras algo más de un año como pionero de la programación renuncia a su puesto. Pero por aquel entonces las leyes de inmigración de UK eran muy rigurosas con los extranjeros, así que tras un pequeño paréntesis de apenas unos meses desempleado se ve obligado a buscar otra ocupación remunerada si no quiere que el expulsen de las islas británicas. Es así como termina en plena campiña trabajando para International Computers, la competencia inglesa de IBM, alejado de la vida cultural de Londres y sin escribir ni un mal poema.

En la segunda parte de la autobiografía novelada del Nobel de Literatura de 2003 nos enfrentamos a sus pasiones, sus miedos e incertidumbres cuando ha de asumir que ya es un adulto y debe ganarse la vida. El objetivo de dedicarse al arte de la escritura no hace sino ponérselo más difícil, ya que ha de luchar con uñas y dientes para no dejarse llevar por la corriente, que le invita olvidar sus aspiraciones literarias y por el contrario, llevar una existencia mediocre propia de la clase media. Comprarse un coche. Casarse y tener hijos. Hipotecarse con una casa. Coetzee rechaza visceralmente renunciar a su deseo de ser un artista, pero su temperamento apocado, reservado y frío le impiden llevar la tormentosa vida de sus idolatrados modelos: Baudelaire, Picasso, Rimbaud. En su opinión, solo si consigue experimentar la vida en todos sus aspectos, especialmente los más oscuros, los más turbios, contará con las bazas necesarias para convertirse en un buen poeta, en un artista de verdad. No es consciente por tanto de que ya está inmerso en un infierno propio que está forjando su carácter como escritor. No bebe alcohol ni se droga, sus experiencias sexuales son vacías y desapasionadas, intrascendentes a más no poder. Sin embargo pelea por lo que cree, a pesar de tener frente a él a toda la sociedad invitándole a olvidar su quimera y ser uno más.

El autor sudafricano emplea un narrador en tercera persona para contar su propia historia, lo que fomenta la duda de si todo lo que leemos es cierto o tal vez, haya partes de ficción. Demuestra una vez más su gran maestría con las palabras, consiguiendo que sus frases se entiendan con total naturalidad y facilidad por más compleja que sea la idea que quiera transmitir. Pero a esto ya estoy acostumbrado, aunque no pretendo quitarle importancia, todo lo contrario; he de admitir eso sí, que reseña tras reseña repito poco más o menos lo mismo sobre su estilo. Si hay algo por lo que destaca este libro es porque Coetzee demuestra ser tener una capacidad crítica imbatible, capaz de desmantelar todas las convenciones sociales y defender con una coherencia aplastante aquello que considera justo. Y lo hace con una habilidad tal que inutiliza cualquier defensa de lo que bajo su pluma se nos revela como una gran mentira parte de un sistema de valores falso y miserable. Poco le importa que lo siga y acepte la inmensa mayoría. Temas tan diversos como el ideal de establecerse y crear una familia, la situación de su país y la idea de patriotismo, o la pasión y el amor como motores del arte son analizados y deconstruidos para poder despojarlos de su alienante poder destructivo. Y eso no es algo que pase todo los días, no al menos en los libros que me voy encontrando yo. No recuerdo haber experimentado más momentos sublimes de emoción en todo el año que leyendo esta pequeña obra maestra. Breves instantes que se prolongan solo unos segundos y en los que tengo que parar para ser plenamente consciente del placer que me proporciona lo que acabo de leer, para decirme a mí mismo que estoy ante una obra de arte. Que es exactamente lo que Coetzee se proponía conseguir cuando era un joven veinteañero. Tenéis más reseñas en Cuéntate la vida, Libros y literatura y Ni un día sin libro.

22 may. 2017

Los jugadores de Titán - Philip K. Dick

Tras perder la guerra contra los vugs de Titán, la población de la Tierra ha quedado diezmada, aunque no por culpa de los extraterrestres, sino paradójicamente por el empleo la radiación Hinkel por parte del ejército rojo chino durante la contienda. Los escasos habitantes del planeta tiene además muchísimas dificultades para concebir hijos, aunque gracias a los avances de la medicina, en concreto a la extirpación de la glándula Hynes, se ha conseguido retrasar el envejecimiento y prolongar la vida humana hasta casi los docientos años. De hecho a eso se debe que la raza humana no haya desaparecido aún. Los vugs, que son una especie muy ludópata, han importado un juego de mesa llamado el Farol, en el cual además del azar, tiene mucho peso la habilidad para el engaño de los participantes. En estas partidas se apuestan ciudades enteras y lógicamente para que no haya ventajas injustas, están vetadas a cualquier humano con capacidades psiónicas. En un grupo de juego de Farol que hay en California, Pete Garden pierde Berkeley, su título más preciado. Tras una venta un poco irregular, la propiedad termina en manos Jerome Luckman, propietario de Nueva York y casi toda la costa este. Luckman se desplaza a California para integrarse en ese grupo de Farol y seguir ganando propiedades, llevándose un par en su primera noche. Sin embargo, al dia siguiente, el suertudo aparece muerto. La investigación policial que se iniciará inmediatamente pondrá de manifiesto la existencia de grupos secretos organizados, tanto de humanos como de vugs, que operando desde las sombras intentan que el desequilibrio existente entre los dos bandos planetarios se incline a su favor.

Los jugadores de Titán es un nuevo título reeditado por Minotauro para su colección Biblioteca Philip. K. Dick. El libro incorpora los componentes habituales de su obra, tanto argumentales como estilísticos. Así pues, la trama recoge aspectos bélicos y post-apocalípticos resultado del pánico nuclear y la Guerra Fría (fue escrita en 1963), o bien los clásicos conflictos entre percepción y realidad subyacente una vez eliminada la engañosa farsa de los sentidos. Los personajes y el contexto son igualmente los característicos: protagonista masculino con trastornos mentales y afición/dependencia de las drogas psicoactivas, personajes femeninos odiosos y carácter insoportable, humanos con habilidades extrasensoriales (precogs, telequinéticos, etc.), extraterrestres amorfos y telépatas, elementos tecnológicos muy por delante de su tiempo que se usan como simple apoyo a la narración (inteligencias artificiales aplicadas a todos los bienes de consumo a través de lo que el autor define como efecto Rushmore, vehículos voladores utilitarios, etc.). Quizás difiere de otras en que hay marcados elementos de novela negra, como la investigación del asesinato de Luckman o los misteriosos complots secretos, y también unas divertidísimas incursiones humorísticas procedentes del efecto Rushmore instalado en un vehículo.

No voy a decir que es el mejor título de Dick, pero como soy muy fan de este escritor, tampoco voy a decir que es malo, porque solo con zambullirme en el universo típicamente dickiano a mí ya me tiene ganado. Dejando al margen mi predisposición innata a embobarme con sus textos, tengo que reconocer que el ritmo bastante moderado y los golpes de efecto están muy bien planeados, lo cual le permite reconducir la acción por caminos muy originales y totalmente inesperados. El final sí que flojea, pero en cualquier caso, se trata de un libro muy accesible que seguro hará disfrutar a los incondicionales y en ningún caso aturdirá a quien se acerque a su obra por primera vez. Tenéis más reseñas en Sagacomic - Lothlórien y el Sitio de Ciencia-Ficción.

17 may. 2017

Lionel Asbo. El estado de Inglaterra - Martin Amis

Desmond Pepperdine es un adolescente mestizo de 15 años que vive con su tío, Lionel Asbo, en una torre de viviendas sociales en Diston Town, un degradado suburbio de Londres de mayoría blanca. Su madre, Cilla, murió de un accidente estúpido cuando él tenía 12 años. Cilla fue la mayor de una familia completamente disfuncional de 7 hermanos. La abuela de Des se quedó embarazada de ella recién terminada la escuela primaria, a los 12 años de edad. Grace, que así se llama la matriarca, tuvo 6 hijos más, todos ellos de padres diferentes, a cada cual de rasgos y nacionalidades más exóticas. Bueno, todos nos, porque tanto Cilla como Lionel son hijos del mismo individuo, de fenotipo y rasgos tipicamente británicos, de ahí que en Diston les llamaran "los gemelos". Cuando conocemos a Des, está teniendo una aventura sexual con su abuela, que está a punto de cumplir los 40, algo que en ese barrio marginal significa entrar en la vejez, pues la esperanza de vida de los residentes es poco más de 60 años. Esta relación carnal e incestuosa inquieta profundamente al jovencito, no solo por las cuestiones morales implicadas, sino además porque su tío Lionel es un criminal de poca monta aunque bastante violento que ha pasado en numerosas ocasiones por correccionales y cárceles, condenado por vandalismo, robos, palizas, etc. Muy lógicamente, Des sospecha que su tío no va a ver con buenos ojos que nieto y abuela tengan sexo, así que cuando a los oídos del macarra llega la noticia de que su madre vuelve a las andadas con los hombres, Des empezará a tener motivos serios para preocuparse

Martin Amis ha escrito en Lionel Asbo una sátira muy cruda donde describe a la perfección la sociedad inglesa, de ahí el subtítulo "El estado de Inglaterra". Los tópicos de dicho país van cayendo uno tras otro y componiendo una historia que aúna elementos de comedia negra, drama social, novela romántica y novela negra. Así por ejemplo, los tabúes sexuales o precocidad sexual de la clase obrera de las islas británicas me han recordado a algunos sketchs de Little Britain. La terrible precariedad de la existencia de la clase trabajadora inglesa entronca directamente con el realismo social de Ken Loach. El matonismo de Lionel es reflejo de la violencia estructural de los más desfavorecidos de Inglaterra, tan habitual en campos de fútbol o en salidas nocturnas durante las vacaciones alcohólicas que suelen pasar en la Costa Brava, Mallorca o la Costa del Sol. De hecho su personaje es tan cliché que parece sacado de cualquier película de gánsters británicos de Guy Ritchie. Y el golpe de efecto al hacer que este amenazador y robusto delincuente gane un desorbitado premio en la Lotto, permitirá además que el autor saque las vergüenzas al insoportable clasismo que asfixia al Reino Unido desde tiempos pretéritos.

No obstante, la novela no llega a la altura de otros títulos de Amis; me ha parecido muy entretenida pero a la vez insustancial. Reconozco que recoge críticas muy válidas a la sociedad británica, tanto a problemas coyunturales que vienen de antiguo (clasismo, racismo, etc.), como a formas de inmundicia creadas más recientemente (la glorificación de la belleza física sobre el intelecto, el envanecimiento de la incultura, criminalización de la clase trabajadora, la influencia perniciosa de los medios de comunicación en el encumbramiento del lumpen, etc.). Sin embargo al desarrollo de los diferentes temas le falta consistencia, por lo que a medida que pasan los años y se suceden acontecimientos -por lo general más tristes que alegres-, me queda la impresión de que se trata de hechos aislados enlazados con poco éxito. Como decía un poco más arriba, curiosa y fácil de leer, pero con poca sustancia. Por supuesto, se trata como siempre de una opinión personal, aunque por lo poco que he podido leer en la blogosfera, no ha despertado excesivos entusiasmos. Veáse si no Libros... ¿y por qué no? o el blog de Jordi Corominas i Julián.
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