31 ene. 2017

Suicidios ejemplares - Enrique Vila-Matas

Siendo como soy de la opinión de que a todos nos llega una edad a partir de la cual si seguimos vivos, es más por inercia y suerte que por interés, era de suponer que un libro de relatos llamado Suicidios ejemplares me llamase la atención. Estos diez textos breves a cargo de Enrique Vila-Matas (excluyo deliberadametne el primero y el último, que me parecen más bien un prólogo y un epílogo) enfrentan a sus protagonistas a situaciones en las cuales la muerte voluntaria propia o de algún ser cercano les pone en un brete. Los relatos incluídos son:

  • Viajar, perder paises (*)
  • Muerte por saudade
  • En busca de la pareja eléctrica
  • Rosa Schwarzer vuelve a la vida
  • El arte de desaparecer
  • Las noches del Iris Negro
  • La hora de los cansados
  • Un invento muy práctico
  • Me dicen que diga quién soy
  • Los amores que duran toda una vida
  • El coleccionista de tempestades
  • Pero no hagamos ya más literatura (*)
Al contrario de lo que se podría pensar, dado el tema que se maneja, no me ha parecido que los textos sean tristes. Los protagonistas se enfrentan desde luego a circunstancias difíciles, ya sea vejez,  agotamiento existencial, demencia, fracasos amorosos, profesionales o de su vida personal. Sin embargo el suicido no se presenta como una solución vergonzosa, sino como una elección propia respetable y sobre la cual no tenemos derecho a imponer nuestro sistema de valores. También ayuda que en todos ellos hay elementos adicionales que acompañan la trama y que la hace más llevadera, llámese humor absurdo, nostalgia o misterio. Como es de esperar con este autor, el nivel medio es bastante alto. Todos los textos están muy bien planificados, incluyen sorpresas y giros muy bien traídos, así como unos cierres estupendos. Hay uno que para mi gusto, brilla muy por encima del resto: 'Rosa Schwarzer vuelve a la vida'. No recuerdo haber leído un relato tan bonito, tan profundamente conmovedor, tan coherente, tan consecuente y tan bien escrito desde los Cuentos de Kjell Askildsen. Tenéis más reseñas en De letras y maullidos, El pentalogista y un extenso análisis, casi a post por relato, en El lamento de Portnoy.

27 ene. 2017

Ciberíada - Stanisław Lem

Trurl y Clapaucio son dos constructores, dos entidades de una naturaleza superior a quienes "crear y apagar las estrellas no les costaba más que a ti cascar las nueces". En Ciberíada seremos testigos de once de sus viajes, bien juntos, bien en solitario, en los cuales ofrecerán sus servicios o darán respuesta las caprichosas necesidades de diferentes reyes y reyezuelos de los cuatro confines del Universo.

Como ya pasara en Fábulas de robots, Stanisław Lem recoge toda la tradición literaria europea de historias medievales de caballeros, dragones y hadas pero sustituyendo los protagonistas humanos por robots, ya que la presencia del homo sapiens (o como los robots los denominan, gelatinosos) es mucho más residual que en aquella. Hay sin embargo en esta colección un claro tono de fantasía adulta que los conecta con "Las mil y una noches", pues en realidad las temáticas tratadas tocan siempre sentimientos humanos: el deseo, la avaricia, la sed de poder, la venganza, la búsqueda de la felicidad, los conflictos éticos, etc. Los relatos incluídos en este volumen son:

  • Expedición primera, o La receta de Garganciano
  • Expedición primera A, o El electrobardo de Trurl
  • Expedición segunda, o La oferta del rey Cruelio
  • Expedición tercera, o Los dragones de la probabilidad
  • Expedición cuarta, o Cómo Trurl se sirvió de un mujerotrón para liberar al príncipe Pantárctico de las torturas del amor, y cómo luego tuvo que usarse un lanzaniños
  • Expedición quinta, o Las travesuras del rey Balerión
  • Expedición quinta A, o La consulta de Trurl
  • Expedición sexta, o Cómo Trurl y Clapaucio crearon un demonio de segunda especie para vencer al pirata Morrón
  • Expedición séptima, o Cómo su propia perfección puso a Trurl en un mal trance
  • Cuentos de las tres máquinas fabulistas del rey Genialón
  • Altruicina, o una historia verdadera donde se cuenta cómo el ermitaño Bonifacio quiso hacer feliz al Cosmos y cuáles fueron los resultados
Se podría decir que la intención de Lem al adoptar este formato es doble: por un lado, dota al texto de ciertos matices irónicos al reflejar en personajes con alma de metal las problemáticas típicas del humano adulto, ya que al proyectarla en lo que consideramos seres inanimados se destacan los elementos absurdos o ridículos de nuestro comportamiento. Divertida pretende ser también la elección de los nombres propios empleados para los protagonistas, los países o los planetas en que transcurren los relatos, siempre con un giro que combina lo medival con la tecnología aeroespacial, la física de partículas o el electromagnetismo (a veces lo borda, el resto no tanto). Además de los factores humorísticos, usar como personajes a robots (humanoides o no), facilita la percepción del conflicto ético y filosófico que tanto le gusta tratar a este escritor y que en algunos cuentos está muy marcado. Lem trasciende la mera burla para plantearnos una duda que está a la orden del día en cuanto se empieza a hablar de inteligencia artificial en ciencia-ficción: si estamos ante una entidad no orgánica del tipo que sea (un robot, una simulación algorítmica en un ordenador) que tiene comportamientos y sentimientos comparables a los humanos de carne y hueso, ¿por qué no habríamos de considerarla también humana?

Por lo demás, estos cuentos tienen los mismos fallos que ya me molestaron en el volumen mencionado anteriormente: el componente mágico/fantástico permite al autor que en la mayoría de los casos, no tengan demasiada continuidad ni coherencia, ya sea en el desarrollo o en la finalización. En cualquier caso, reconozco la originalidad de todos ellos, en particular por la utilización de ciertos elementos propios del género (como las realidades virtuales, las simulaciones), que ya tenían peso en su obra en una fecha tan temprana como 1967, que es de cuando data el libro. Eso sí, en los 3-4 relatos que abordan claramente cuestiones éticas y filosóficas, cuando pone al ser humano y al significado de su existencia contra las cuerdas, es cuando Lem da lo mejor de sí. Y sin duda cuando más me gusta. Tenéis más reseñas en el Sitio de ciencia-ficción y Solo de libros.

23 ene. 2017

El rumor del oleaje - Yukio Mishima

Shinji es un joven de 18 años que vive en la isla de Utijama con su madre y su hermano pequeño (su padre murió en la II Guerra Mundial). Se trata de un pequeño enclave pesquero que no llega ni a los 1500 habitantes, siendo el propio protagonista uno de tantos pescadores. La isla sufre una pequeña conmoción cuando uno de sus residentes más respetados y mejor considerados, Terukichi Miyata, que acaba de perder a uno de sus hijos, decide recuperar y traerse a la isla a Hatsue, la hija que había dado en adopción a una familia de buceadoras. La novedad sacude sobre todo a los más jóvenes, pues se trata de una chica joven, muy atractiva y de buena familia. Shinji es uno de tantos jóvenes que se enamoran de ella, pero en su caso es correspondido. La pareja tendrá que superar las dificultades propias de una sociedad cerrada y pacata y los celos del resto de pretendientes, no solo de Hatsue, sino también de Shinji, que los tiene, y luchar por el amor puro y sincero que se profesan.

El rumor del oleaje es otra de esas novelas románticas con que de vez en cuando nos sorprende Yukio Mishima. Muy ligera y optimista, los pequeños dramas que suponen la entrada a la vida adulta de los protagonistas son descritos como tales, y por tanto, se ven reflejados como intrascendentes. Los temas habituales de la obra de este autor aparece de manera sutil: el rechazo a la occidentalización de Japón, la exaltación de los valores tradicionales japoneses, la glorificación de masculinidad y la virilidad, etc. están desde luego presentes en la trama, pero en esta ocasión como elementos que proporcionan un fondo sobre el cual situar a los protagonistas, que no muestran otra intención que lograr que su amor sea aceptado y bendecido por sus familias.

La prosa del escritor japonés es como siempre detallista, impecable, evocadora. La descripción del elemento más nimio de la trama se transforma, al pasar a través de la hábil pluma de Mishima, en un paisaje de belleza deslumbrante. Extraña que por una vez los adolescentes de sus novelas derrochen esperanza y buen humor. Incluso yo, que hace bastante tiempo que considero que el amor es uno de los sentimientos más perniciosos y tóxicos que existen, he tenido momentos en que no he podido evitar contagiarme del entusiasmo y la ilusión que Shinji y Hatsue ponen en luchar por su relación. Ese es precisamente el único inconveniente que puedo encontrarle a la novela, que no tiene ni un elemento verdaderamente trágico; incluso el intento de violación que sufre Hatsue por parte de otro de sus pretendientes se trata como un suceso menor que no tendrá trascendencia para nadie. Esta obra de Mishima no es más que una tierna y preciosa historia de amor entre adolescentes que transcurre en un entorno idílico y que para desgracia mía, tiene final feliz. Y debería estar claro estas alturas que a mí no me gustan los finales felices. Más reseñas en Con mi sombra somos tres, Perdida entre libros y Un libro al día.

18 ene. 2017

Ygdrasil - Jorge Baradit

Mariana es una asesina a sueldo, drogadicta y de poco más de treinta años que malvive en Ciudad de México en un futuro hipertecnológico. Se trata de un contexto muy similar al del cyberpunk pero que tiene la particularidad de haber integrado los fenómenos espirituales y paranormales, ya que la ciencia ha logrado explicarlos y describirlos. Nuestra protagonista es reclutada a la fuerza por el ejército mexicano para liderar una operación encubierta y extraoficial que permita averiguar la fuente de una serie de peligrosos desajustes psíquicos  que incluso amenazan con provocar un desequilibro en esta zona del universo. Para ello recibirá la ayuda Günther Diethardt, el alma en pena de un joven soldado alemán muerto en la batalla de Stalingrado y de Reche, un repulsivo Selknam, una interesada entidad supradimensional y al margen del tiempo de aspecto insectoide que conoce todo el curso de los acontecimientos y es responsable de encauzarlos. La misión de Mariana le llevará a conocer los aspectos más oscuros tanto de seres humanos como de no humanos y semidioses, y también de las grandes compañías transnacionales que a todos los efectos controlan el devenir del progreso. Para ello habrá de enfrentarse a unos y otros ya sea en el ciberespacio, el espacio astral, el mundo real o el mundo de los sueños, donde hay sitio de sobra para narrar experiencias en otras dimensiones.

Ygdrasil es sin duda una de las novelas de ciencia-ficción más originales y absorbentes con que me he tropezado en mucho tiempo. Jorge Baradit tiene el gran mérito de haber conseguido innovar en el género integrando con naturalidad y coherencia los fenómenos sobrenaturales en una sociedad imbricada con la tecnológica al nivel del cyberpunk. Sinceramente me cuesta creer que un giro de tuerca del género tan absolutamente rompedor, insólito y asombroso no haya tenido mayores repercusiones. Pero bueno, igual es cosa mía y el resto del mundo piensa que mezclar ciencia-ficción y entes espirituales es una patochada. También son de destacar son las maravillosas imágenes oníricas y surrealistas que salen de la pluma de este escritor. Aprovechando la inconsciencia o los periodos de sueño de la protagonista, Baradit la traslada a escenarios totalmente irreales pero bellísimos, descritos con precisión e incorporando imaginería propia de las culturas precolombinas. Aunque bueno, también los escenarios virtuales y reales se caracterizan por su bizarrismo, combinando elementos biotecnológiocos con otros que parecen salidos de trances alucinógenos.

El argumento se desarrolla en una sociedad terriblemente perversa, donde la crueldad y los abusos más inconcebibles están a la orden del día. Así pues, hay mucho dolor, dolor en el plano emocional pero sobre todo dolor físico. La violencia implícita en un asesinato, una tortura, una violación, una mutilación o una autoinmolación se ve enriquecida además con elementos sadomasoquistas que añaden al delito el goce sexual degenerado de quien lo perpetra. Me ha resultado imposible no pensar en autores como Clive Barker o Gengoroh Tagame, pues ambos incorporan en sus obras un nivel de violencia y elementos propios del BDSM comparables al que Baradit exhibe en ésta. A medida que transcurren los capítulos la trama va in crescendo: cada vez más intriga, cada vez más acción, cada vez más brutalidad, cada vez unos paisajes más fantásticos. Cada uno de los diferentes personajes que forman parte de la historia tienen su propia agenda oculta, y para lograr sus objetivos están dispuestos a realizar las masacres más inauditas. Y como broche un cierre magníficamente ideado que aúna los temores más atávicos de la protagonista, sin dejar de lado los aspectos más cosmogónicos de la trama. Una obra recomendada ya desde el prólogo por su editor, el ínclito Miquel Barceló, a cuyo entusiasmo me uno sin reservas. Tenéis más reseñas en En clave pública y Axxón, donde para mi sorpresa no sale muy bien parada. También hay un interesante análisis, muy de teoría de la Literatura, eso sí, en el blog del Curso Identidad Cultural y Escritura Postmoderna.

14 ene. 2017

Las estrellas, mi destino - Alfred Bester

A principios del S. XXIV se descubrió que el ser humano tenía la capacidad de teleportarse en el espacio. Evidentemente algo así supuso una revolución en la sociedad alterando completamente las estructuras que la soportaban. De pronto los medios de transporte son prácticamente innecesarios. Hay que rediseñar las ciudades para establecer plataformas de referencia en la teleportación. Los edificios deben incorporar nuevos elementos de seguridad para impedir intrusiones mediante esa técnica. Etc. Estamos en la primera mitad del S. XXV y la teleportación está completamente integrada en el día a día. Gulliver Foyle lleva casi seis meses esperando ayuda entre los restos de la nave Nomad, en la cual realizaba las tareas de menor cualificación. Bien es cierto que hay una guerra por motivos comerciales y económicos entre los planetas interiores(1) y los satélites exteriores(2) pero en realidad no sabemos qué ha ocasionado el desastre y ha provocado que el cohete quede a la deriva entre Marte y Júpiter, quedando él como único superviviente encerrado en un pequeño compartimento estanco, con un tamaño tan solo un poco mayor que un ataud. Un día, durante una breve salida de este pequeño recinto para buscar alimentos o suministro extra de oxígeno, Gully avista en las proximidades lo que parece ser una nave espacial. Se trata del Vorga, un carguero de la misma compañía propietaria del Nomad. Nuestro protagonista ejecuta el protocolo de emergencia solicitando un rescate. Sin embargo el Vorga, que da señales de haberlo detectado, lo ignora y sigue su curso, pasando tan cerca que el naúfrago espacial pueda ver su identificación completa. En ese momento Gully Foyle encuentra una razón lo suficientemente fuerte como para luchar por su propia supervivencia: la venganza de quienes le han dejado abandonado a su suerte en el vacío del espacio.

Hace más de tres años que leí El hombre demolido, la que hasta hoy era mi única referencia de Alfred Bester. Ya en los comentarios hablaba de Las estrellas, mi destino, pues también tenía muy buenas reseñas a lo largo y ancho de la blogosfera. Una vez terminado el libro, paso a unirme al numerosísimo grupo de aficionados a la ciencia-ficción que alaban esta otra novela del autor americano. Lo paradójico del caso es que, siendo honestos, yo diría que estamos fundamentalmente ante una space-opera, esto es, una novela de aventuras y de acción. Sin embargo hay algo que esta obra comparte con un montón de clásicos de la literatura universal: el leit-motiv de venganza, venganza que además se trasciende para terminar transmitiendo unas ideas de mayor calado. Porque el protagonista, a quien se presenta como un especimen de gran fuerza física pero apenas capacidades intelectuales y nada de ambición, evoluciona y se convierte en un personaje carismático, atractivo y enigmático, capaz de logros que van más allá de lo aceptado por la ciencia del momento. Así que una vez más me voy a tener que comer mis palabras, yo que tanto vitriolo he vertido sobre ese subgénero cuyos ejemplos de noveluchas mamarrachas se cuentan por centenas.

Bester consigue otra vez que una novela escrita a mediados de los 1950s apenas haya sufrido el paso de las décadas, a pesar de que esos tics de colonización de nuestro Sistema Solar resulten típicos de la Edad de Oro de la Ciencia-ficción y por tanto, obsoletos. Todos los avances tecnológicos se usan como recursos para la acción, sin profundizar en absoluto en los mecanismos de funcionamiento, a excepción eso sí de la teleportación, explicada someramente en el prólogo. Así pues, hay campos antigravitacionales, cohetes, cargueros y cruceros espaciales, o una avanzadísima cirujía cuyos fundamentos son irrelevantes para el autor y por tanto el lector. Esto nos ahorra absurdas e inútiles explicaciones científicas que a estas alturas de la historia habrían quedado más oxidadas que el acero Cor-ten®. También hay que aplaudir el acierto de este escritor al incluir algunos elementos claramente anticipatorios que serán utilizados y desarrollados por otros autores posteriormente. Sin ir más lejos, la sociedad del S. XXV ideada por Bester se rige por poderosísismas corporaciones que son, de facto, quienes deciden las guerras en base a sus intereses -elemento característico en la obra de Philip K. Dick-. Y qué decir de toda la tecnología implantada en Gully, convertido de esta manera en una suerte de cyborg unos 25-30 años antes de que el cyber-punk irrumpiese en la escena literaria mundial. En los últimos capítulos de la novela, el autor juega con diferentes tipografías, picas y la distribución espacial del texto para plasmar acciones e ideas complejas (desplazamientos en el tiempo o las sensaciones de la sinestesia, por ejemplo). Esta técnica ya la empleó con bástante más acierto en 'El hombre demolido' para verbalizar diálogos y conversaciones entre telépatas.

En definiva, una obra tremendamene original que recomiendo sin reservas. Que yo sepa, la última edición disponible en el mercado es la de Gigamesh y ya está descatalogada (echad un vistazo a Iberlibro y veréis los precios que alcanza de segunda mano). Hay también una edición de bolsillo de Gigamesh que es una especie de biblia liliput que no merece la pena comprar porque te dejas la vista. Hago desde aquí un humilde llamamiento a esta editorial para que se plantee una reedición y para que por favor, cuide un poco las ediciones de bolsillo, porque el formato que usan no es nada práctico. Tenéis más reseñas en Hello Friki, el Sitio de Ciencia-Ficción y una crítica doble con 'El hombre demolido' y la que me ocupa hoy en Bibliópolis.




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(1) Venus, la Tierra incluyendo la Luna y Marte
(2) Satélites habitados de Júpiter, Saturno y Neptuno

9 ene. 2017

El ángel Esmeralda - Don DeLillo

Primera y hasta el momento única recopilación de relatos cortos de Don DeLillo según su propia selección. El ángel Esmeralda contiene un total de nueve cuentos, divididos en tres bloques, aunque el significado de cada uno de ellos se me escapa: ¿Temático? Si es el caso yo desde luego no lo he pillado ¿Meramente cronológico? Pues quizás sea así de simple.

Parte I
  • Creación
  • Momentos humanos de la III Guerra Mundial
Parte II
  • El corredor
  • El acróbata de marfil
  • El ángel Esmeralda
Parte III
  • Baader-Meinhof
  • Medianoche en Dostoievski
  • La hoz y el martillo
  • La Hambrienta
Sería muy complicado encontrar elementos compartidos entre todos ellos, al margen de lo absorbente que es su lectura, de la perfecta caracterización de personajes y descripción de situaciones a que asistimos. Pero desde un punto de vista argumental, que era a lo que iba, yo diría que todos ellos comparten un cierto fondo muy de gran urbe cosmopolita, de aldea global, de comunión con el lector en una serie de actos y acciones universales que muy probablemente a todos nos serán conocidos, aunque no obligatoriamente por haberlos experimentado en primera persona.

En general los protagonistas se enfrentan a horrores de la vida moderna: retrasos y overbooking en aeropuertos, conflictos familiares y de custodia, marginalidad y religiosidad, el desasosiego y la soledad en la gran ciudad, flirteos que pueden acabar en violación, delitos econonómicos, etc. Sin duda un libro excelente, aunque desde mi punto de vista, hubiera preferido unos finales más cerrados, más conclusivos, en lugar de acabar todos los relatos siempre con una elipsis de características más bien cinematográficas. Para otras reseñas tiro en esta ocasión de los clásicos: Papel en blanco, Un libro al día y La tormenta en un vaso, siendo ULAD con quienes más me identifico.

4 ene. 2017

La puerta estrecha - André Gide

Francia en la segunda mitad del S. XIX. Jérôme es un joven huérfano de padre, de salud delicada y mimado en exceso por su madre y miss Ashburton, antigua institutriz y luego amiga íntima de su madre. Pasan los veranos en casa de su tío Bucolin y en compañía de sus primos en Fongueusemare, una pequeña población cercana al mar próxima a El Havre, Alta Normandía. Allí se enamorará siendo aún casi un niño de su prima Alissa, dos años mayor que él. Ambos son muy religiosos y consideran su amor como una manifestación terrenal del Amor de Dios, bueno, sobre todo Alissa, que no hace más que sacrificarse en pos de una espiritualidad y una devoción religiosa sin límite. Los años pasan y nuestro protagonista termina sus estudios, el servicio militar y ya con un buen trabajo quiere que la relación de ambos se formalice. Sin embargo en el trascurso de ese tiempo, Alissa ha cambiado su forma de ser, se ha vuelto más mística, más entregada a lo divino que lo humano.

La puerta estrecha es una novela corta de André Gide que entiendo, critica a la religión como elemento capaz de anular a las personas. Yo personalmente no le he encontrado demasiado interés al margen de exponer los usos y costumbres decimonónicos de la clase profesional pudiente. La evolución de Alissa resulta difícil de creer en el contexto actual, a pesar de que sin duda, ejemplos como el suyo los habría a cientos: muchachas piadosas que marcadas por un suceso familiar vergonzoso (su madre, criolla, abandonó a toda la familia por un amante joven), entregaban toda su vida al prójimo, anulando por completo sus necesidades, anteponiendo siempre el bienestar de los demás, haciendo de su sufrimiento una ofrenda a Dios en espera de ser merecedoras de su presencia en la otra vida.

Aunque la prosa es simple y directa y el vocabulario totalmente accesible, hay un cierto registro anticuado en el texto. Los párrafos epistolares (numerosísimos) y la última parte, que cita páginas enteras de un inesperado diaro escrito por Alissa, ayudan a trasportarnos a aquellas asfixiantes décadas. Sin ser una obra pesada, no me parece digna de elogio porque ideológicamente hablando, la situación descrita queda super lejana. Tenéis más reseñas en Hold my books y Cicutadry, donde también lo han encontrado tirando a flojo, y La antigua Biblos, donde piensan todo lo contrario.
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